Luego de los ascensos militares de un grupo de oficiales a los rangos de coroneles y generales, se ratifica el blindaje militar que busca consolidar Maduro en plena crisis política y económica que sacude al país. Así lo deja entrever Fernando Ochoa Antich, general retirado y ex ministro de Defensa del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez.
«En esta semana 21.597 militares fueron ascendidos en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y para el 24 de junio se espera el mayor ascenso, el de los generales del Ejército. Se prevé sean 33 de división y 36 de brigada. Sin embargo, desde 2014 el general en jefe Vladimir Padrino López es quien está al frente de la cartera de Defensa», según explicó Antich en una entrevista al portal HispanoPost.
De esta forma queda en evidencia que el presidente Nicolás Maduro busca reforzar el apoyo del estamento militar en medio de la fuerte presión internacional, diplomática, financiera y política que ha desestabilizado su gobierno desde el 23 de enero de 2019.
«Que Padrino López haya permanecido como ministro durante cinco años ha roto con la tradición de cambiar anualmente a los ministros de Defensa del cargo”, afirma el general retirado.
Padrino López es el único ministro del gabinete de Maduro que no ha sido rotado de su cargo y, según Ochoa, es el hombre en quien el líder chavista ha depositado su mayor confianza dado el agravamiento de la crisis en los últimos tres años. Padrino ocupa el cargo desde el 2014. Durante el primer año de gobierno de Maduro (2013), su ministra de Defensa fue Carmen Meléndez, actual gobernadora del estado Lara.
«La labor de Padrino López por media década ha generado una pendiente importante dentro de la Fuerza Armada que gira en torno al aprecio por parte de los militares. Maduro sabe que esto es así», afirma el ex ministro.
Y junto a Padrino López, los otros altos generales de la cúpula militar que mantiene a Maduro en el poder son Franklin Suárez Chourio (jefe de la zona militar de Occidente), Iván Hernández Dala (Guardia de Honor Presidencial), Remigio Ceballos (comandante de la FANB), junto a seis funcionarios militares más.
«La confianza que Nicolás Maduro le tiene a Padrino López es tan fuerte que durante un tiempo, Padrino ejerció los dos cargos más importantes de defensa al mismo tiempo. Era el Comandante Estratégico Operacional y el ministro de la Defensa, el primero es el cargo de mando y el segundo, el administrativo. Ocupar ambos era una demostración de una marcada confianza de Maduro hacia él y que ahora, a pesar de que se dice que Padrino estuvo ligado al alzamiento cívico-militar del 30 de abril, permanece”, detalla el militar retirado.
Ochoa Antich afirmó que “Padrino López ya debería tener más de tres años retirado, su generación tiene muchos años fuera de la Fuerza Armada”.
NAM/Ricardo Serrano/Pasante
