Calles en deterioro, botes de aguas residuales, ausencia de camiones de aseo, el casi inexistente transporte público y la falta de agua que lleva más de 15 años sin resolverse, son algunas problemáticas con las que lidia el Barrio José Félix Ribas I, ubicado en la avenida 42 con “O” en Ciudad Ojeda, Costa Oriental del Lago (COL) estado Zulia, comunidad que se encarga de ayudar a otras con la distribución de los alimentos de Mercal y de medicinas donadas por la Alcaldía de Lagunillas.
Fundada en 1987, con una población de 1.115 habitantes y 365 familias, el Barrio José Félix Ribas se ha convertido en el centro principal de acopio para otros 3 sectores, José Félix Ribas II, José Félix Ribas III y 24 de Junio con Bolivariano, acopio para la distribución de alimentos del programa de protección al pueblo, vía Mercal y CLAP así como de medicamentos.
Según la Líder de Calle Marelis Eulacio, por medio del plan Punto y Circulo, establecido en la Bases de Misiones por la Alcaldía de Lagunillas y a petición de la comunidad, hacen llegar a más de 1.000 alimentos, a través de Mercal y medicinas para diabéticos e hipertensos por medio de Bansur, al menos una vez al mes.
A pesar de la contribución que se hace a otras comunidades del municipio Lagunillas, José Félix Ribas I se ahoga en sus propios problemas.
Desechos y transporte
La falta de camiones compactadores o recolectores hace más propensa la quema de basura en todo el barrio, que recurre a este método para no ahogarse en los desechos. Innumerables quejas han sido presentadas al Alcalde de Lagunillas, Leónidas González, pero no ha habido mucha respuesta.
La falta de transporte público también se hace presente, ya que el barrio se encuentra en la avenida 42 con “O” un área alejada del centro de la ciudad. Antes del comienzo de la escasez de la gasolina, los conductores de los carritos por puesto se negaban cubrir la ruta en la zona por el mal estado de las calles.
Desde que comenzó la pandemia por Covid-19 y la carencia de combustible en el año 2020, varios habitantes de la comunidad deben caminar hasta la avenida N para poder hacer uso del transporte público y llegar a sus destinos.
Han pasado aproximadamente 15 años desde que el vital líquido no llego más. Ninguna gestión ha solventado el problema “El proyecto del agua está ahí, esperando aprobación” dice Marelis Eulacio. Las personas se adaptaron y comenzaron a comprar agua por camiones cisternas, pero debido a la hiperinflación cada vez es más difícil tener acceso a ellos. De esta manera los ciudadanos se han visto en la obligación de romper de calles para tener acceso a las tuberías del sector 41 y de allí sacar el agua para vivir.
Aguas servidas
El bote de aguas servidas es otra de las dificultades a la que se enfrenta el barrio, haciéndose cada vez más visible en las calles contaminando el ambiente con los malos olores y la proliferación de insectos, todo lo cual, se hace peor cuando llueve. “El sistema está colapsado, han venido varias veces a solucionar el problema, pero no han traído las maquinarias que se requieren para hacer el trabajo y eso se ha retrasado mucho” explicó Eulacio.
Aunque son evidentes todas las precariedades que enfrentan los habitantes del Barrio José Félix Ribas I, las líderes de calle hacen lo posible para trabajar en pro del mejoramiento del sector. Se encargan de llevar un ‘Simoncito’ que está dispuesto en las Bases de Misiones en la que los niños del barrio pueden estudiar, de primer a tercer nivel y se organizan actividades recreativas para niños en los espacios dispuestos para hacerlo. Sin embargo es hora de que la Alcaldía de Lagunillas este más pendiente de una comunidad que aporta al crecimiento del municipio.
NAM/Comunidades/Eileen Medina
