El avance de la epidemia de coronavirus en Francia llevó este viernes a su presidente, Emmanuel Macron, a ampliar hasta el 15 de abril el confinamiento de la población y a analizar su impacto con la patronal y los sindicatos, preocupados por la protección tanto de la actividad como de los trabajadores.
La restricción estricta de los movimientos comenzó el 17 de marzo e iba a expirar este próximo martes, pero fue prolongada otras dos semanas, y podría ser renovada «si la situación sanitaria lo exige», tal y como lo anunció el primer ministro, Édouard Philippe.
Lo justifican los 32.964 casos confirmados, de ellos 3.787 graves, y los 1.995 muertos registrados hasta este viernes en hospitales y centros médicos, que obligan a intentar limitar su avance para que el personal médico pueda afrontar el flujo de casos graves.
NAM/EFE
