La Unión Europea aspira a aumentar su influencia en los Balcanes y, para ello, lanzó hoy un plan de acción para mejorar las infraestructuras en esa región, durante una cumbre en Trieste que reunió a varios países europeos y balcánicos.
El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, defendió en rueda de prensa la intencionalidad política de esta cumbre, que no es otra que acercar los Balcanes a la UE para ejercer un rol geoestratégico que, de no hacerlo, advirtió, lo desempeñarían otras potencias.
