viernes 5 de junio de 2026

¡ESTARÁ PRESA 47 AÑOS! Asesinó a su esposo con ayuda del amante

A cuatro años de haber sido detenida por el delito de homicidio, Mónica Ivett González Tosqui fue condenada a 47 años y seis meses de prisión, informó la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

González fue hallada culpable por la muerte de su esposo, Francisco Iván Serrano Hernández, reportado como desaparecido en octubre del 2011. La Fiscalía llegó a ofrecer una recompensa de 300 mil pesos por su localización.

De acuerdo con la investigación, el 5 de octubre de 2011,  González citó a su esposo en su domicilio de Santa María Ozumbilla, Tecámac. Allí vivían los suegros de la víctima. La mujer, en ese entonces de 33 años, le había pedido el divorcio, tras cuatro años de conflictos maritales.

Al momento de llegar a la vivienda, Serrano fue sorprendida por el entonces amante de la mujer, identificado como Rodrigo González Tinajero, y juntos mataron a Serrano a golpes, reseñó Noticiero Televisa.

Una vez cometido el acto, la señora González y su cómplice abandonaron el cuerpo en el río San Juan, en Atenco.
Francisco Iván Serrano era trompetista titular de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional.

Los homicidas huyeron y el cuerpo del músico fue localizado en julio de 2013. “Un año y nueve meses me tomó encontrar a mi hijo  ahora que ya lo tengo conmigo, sigue la búsqueda de quien lo asesinó: Mónica González Toxqui, su esposa”, dijo Celia Hernández, la madre del asesinado a la prensa mexicana.

Rodrigo González, amante de González, fue detenido en marzo del 2013, hallado culpable de los hechos ilícitos citados, y condenado a la misma pena de 47 años y seis meses de prisión.
Por su lado, Mónica Ivett González fue detenida hasta junio de 2015 y vinculada a proceso ante un juez con sede en Ecatepec, Edomex.

“Mi hijo fue asesinado con un golpe en la cabeza, él murió por fractura craneoencefálica. El golpe se lo dio Rodrigo González, y luego, con ayuda de Mónica, su cuerpo fue llevado a un baño y ahí lo dejaron hasta la medianoche, cuando lo metieron a un carro y lo fueron a tirar al pueblo de San Salvador Atenco”, recordaba Hernández.

Ese mismo día, dice Celia, Rodrigo y Mónica se fugaron a Nuevo León. Y en esa entidad, subraya, Rodrigo fue aceptado como integrante de la Fuerza Civil, la policía preventiva. Por más de un año, el homicida de Francisco Iván permaneció en las filas de esta corporación policiaca.

NAM/Agencias