Dubái, las Maldivas, Israel, Florida, y ahora Noruega, en el punto más meridional de la costa noruega, junto al pueblo de Båly, sobre el océano Atlántico, se ubicará el primer restaurante submarino de Europa que también funcionará como centro de investigación para la vida marina.
El restaurante llamado Under empezará a construirse en 2018 y abrirá sus puertas el primer trimestre de 2019.
La construcción en forma de contenedor se hundirá en el mar, cinco metros por debajo de la superficie del agua intentando parecer una ballena o un barco hundido.
Su superficie de hormigón servirá como arrecife artificial que atraerá naturalmente más vida marina. Parte del edificio será destinado a un centro de investigación de vida
marina fuera del horario de funcionamiento del restaurante.
Visitar la región de Lndesnes
La región de Lindesnes es una joya desconocida para los turistas, pero gracias a la construcción de este espectacular restaurante, muy pronto, la parte más meridional de península Escandinava será célebre, y aunque el viaje valdrá la pena simplemente por el Under, se puede experimentar muchas otras cosas en la región.
La zona fue hogar de varios jefes vikingos, así que hay numerosos vestigios arqueológicos que lo corroboran como el canal de Spangereid. También es conocida por su maravillosa costa que ofrece excelentes oportunidades para navegar, darse un baño en el mar o pescar truchas y salmones en el río Audna.
Y en el punto más al sur de Noruega se ubica el faro de Lindesnes, el más antiguo de Noruega construido en 1655.
Actualmente es un museo nacional y alberga varias exposiciones relacionadas con el desarrollo y la historia de la cultura marítima, en la parte superior del faro se pueden obtener unas impresionantes vistas sobre el océano.
El Restaurante
El restaurante no solo servirá como excelente propuesta gastronómica, también quiere ofrecer una experiencia sensorial bajo el agua, tanto físico como sensorial.
Tendrá tres niveles y en un día de mar embravecido, al pasar por la puerta, se podrá sentir la humedad salada del agua, y desde la entrada los clientes descenderán a la barra de champán, que marca la transición entre la costa y el océano. Una planta más abajo, a sus pies estará el restaurante.
Las mesas de comedor estarán ubicadas en el nivel más bajo, la sala, con capacidad para unos 80 comensales, contará con una gran cristalera de 10 metros de ancho que ofrecerá una vista impresionantes de los fondos marinos que variará según las estaciones del año y las condiciones marinas.
El restaurante servirá, como cabe esperar, pescado y marisco, pero también especialidades locales. El chef Nicolai Ellitsgaard transformará los ingredientes propios en platos creativos dentro de la cocina local nórdica.
NV1 – Especial
