José Luis Rodríguez, conocido como “El Puma”, desgranó etapas del padecimiento de su enfermedad en entrevista con el español Bertín Osborne, en el programa “Mi casa es la tuya”.
El cantante que fue sometido a un doble trasplante de pulmón en el año 2017, expresó: “Quiero vivir muy intensamente todo el tiempo que me queda, lo que Dios me quiera dar. Por eso quiero disfrutar (…) Morí tres veces, clamaba y rogaba a Dios y a Cristo que me dieran otra oportunidad, porque no me podía ir. Aquí me quedaban muchas cosas por hacer”.
Alegó que tenía fibrosis pulmonar idiopática. “Empieza lento y después se va progresando. No hay cura para la enfermedad, por mucho que digan. Se te endurecen los pulmones y no puedes respirar”, dijo.
También dijo que un día grabando en un estudio, sintió como su voz “bajó completamente (…) Me salió una voz de ultratumba, muy grave. Me costaba grabar Los amigos, que nunca me había costado. Grabé la canción, pero tomando aire para poder llegar. Cada vez me sentía peor. En 2014, fui a un show en Barranquilla, en Colombia y no pude cantar. Me tuvieron que enchufar el oxígeno en vivo“.
“Desde 2014 le di importancia, aunque ya venía de antes. Me costaba vestirme y bañarme. De no ser por Carolina, por Dios, por los médicos y por nuestra asistente… yo no lo hubiera logrado, no estaría aquí”, reseñó ABC.
El artista también recordó que cantó en casa de Pablo Escobar, el reconocido narcotraficante. También hizo referencia a su presunta rivalidad con Julio Iglesias, que se empeñó en negar una y otra vez.
«Siempre le he admirado mucho. Es el único cantante hispano que ha logrado hacer cosas que no ha conseguido nadie. ¡Si cantaba en siete idiomas! Cuando tú piensas en ir, él ya ha vuelto muchas veces», refirió. Al mismo tiempo, recordó una anécdota de un encuentro entre ambos. «Cuando todo el mundo hablaba de nuestra rivalidad, nos encontramos en una discoteca en Acapulco. Allí me dijo… “Vamos a hacer un dueto”. Y grabamos juntos “Torero”, aunque cada uno lo hizo en un estudio diferente. Después de aquello, en Chile, tuvimos la oportunidad de cantarla juntos en un concierto. Y me dijo: “Esta va a ser la primera y la última vez que nos vamos a encontrar en un escenario”. Así fue. Julio es un hombre de palabra. Lo que dice, luego lo cumple».
Anécdota en el hospital
«Cuando fui al quirófano, sabía que podía vivir, pero también morir. Un día, poco antes, estaba con mi mujer y traté de hablarle y pedirle un vaso de agua. Pero mi lengua se torció por completo. No podía, trataba de hablar en español y no podía. Comencé a hablar una lengua que no sé cuál es. Ella me dice que es arameo, pero no lo sé. ¡Empecé a hablar sin parar una lengua que en mi vida había hablado! Y lo único que acerté a decir fue: “Cristo, perdóname”. Nunca en mi vida lloré tanto como esa noche», señaló antes de mostrarse agradecido por haber superado sus complicaciones.
«Esta oportunidad que Dios me da es maravillosa. No tengo tiempo que perder, pero tampoco para equivocarme», agregó que le gustaría «volver a cantar» a corto o mediano plazo.
NAM/ABC
