miércoles 19 de junio de 2024

¡EN PLENA ESCALADA COMERCIAL! Cruce de reproches entre China y EE.UU.

En un momento en el que las tensiones entre Estados Unidos y China están a flor de piel y van en aumento, los principales diplomáticos de ambos países se reunieron ayer en Pekín en un encuentro marcado por las desavenencias y el cruce de acusaciones.

Dejando de lado el tono conciliador que suele imperar en estos escenarios, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, criticó a Washington por escalar el conflicto comercial en el que ambos países se hayan inmersos, según declaraciones recogidas por el Diario del Pueblo. Asimismo, le acusó de interferir en Taiwán con la venta de armamento y de formular acusaciones falsas sobre la política nacional e internacional china sin ninguna razón.

En un momento en el que las tensiones entre Estados Unidos y China están a flor de piel y van en aumento, los principales diplomáticos de ambos países se reunieron ayer en Pekín en un encuentro marcado por las desavenencias y el cruce de acusaciones.

Dejando de lado el tono conciliador que suele imperar en estos escenarios, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, criticó a Washington por escalar el conflicto comercial en el que ambos países se hayan inmersos, según declaraciones recogidas por el Diario del Pueblo. Asimismo, le acusó de interferir en Taiwán con la venta de armamento y de formular acusaciones falsas sobre la política nacional e internacional china sin ninguna razón.

Su intercambio echó más leña al fuego en la ya de por sí caldeada relación entre ambos. Hace sólo cuatro días, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, también le leyó la cartilla a Pekín, a quien acusó, entre otras cosas, de entrometerse en la política estadounidense para lograr un cambio de presidente, de lanzar “un salvavidas” a Venezuela con “préstamos cuestionables” a cambio de petróleo o de medrar para convencer a varios países de que rompan sus relaciones diplomáticas con Taiwán a favor de una China que calificó estas críticas de “injustificadas y ridículas”.

La Vanguardia