La vida de Nacho Mendoza dio un giro completo el pasado 5 de julio, cuando él y su novia Melany Mille presenciaron con alegría el nacimiento de Mya Michelle, su ‘princesa’. Aunque es la menor de los cinco hijos del cantante de 36 años, es su primera niña quien, desde el día que llegó a este mundo, le enseñó un nuevo significado del amor, tan especial, que lo considera infinito e incondicional.
Miguel Ignacio Mendoza Donatti –su nombre de pila– había optado por mantener en privado los detalles de esta nueva etapa de su vida y hasta decidió alejarse de las redes sociales; sin embargo, escogió a HOLA! USA para contar cómo está viviendo su paternidad, así como la reacción de sus hijos mayores Diego, Santiago, Matías y Miguel , fruto de relaciones pasadas, al enterarse de que tendrían una hermanita.
En esta época de confinamiento, el artista y su novia se encuentran en la Isla de Margarita, Venezuela, lugar donde recibieron a la cigüeña. El embarazo de Melany fue sano, pero a último momento se presentaron algunas complicaciones que por poco empañan su alegría. Por fortuna, madre e hija se encuentran bien en casa, cobijadas por el amor de Nacho y sus seres queridos.
Motivado por el nuevo rumbo de su vida, el intérprete venezolano abrió su corazón al contar la verdad sobre su separación con Inger Devera, dejando claro que no hubo terceros involucrados en la decisión tomada por ambos. Meses después de saber que dicha relación había llegado a su fin, y tras varios rumores infundados de romances con diversas mujeres, el cantante nos relata el inicio de su historia de amor que recordó con cariño para los lectores de HOLA! USA y que adorna nuestra primera portada digital en este inesperado y complejo 2020.
A continuación el texto íntegro:
¿Cómo se encuentran la nena y la mamá?
¡Súper! La nena, increíblemente bien. Gracias a Dios no tengo porque quejarme, la verdad la niña es un espectáculo, bellísima, es muy linda. Es una cosita muy bonita y está muy bien de salud.
Estuvimos muy al pendiente de que todo tuviera su tiempo, hemos estado al pendiente del tiempo de formación en todo momento y de hecho nosotros nos movimos a la clínica después de las contracciones, pero creo que desde ese punto hubo ciertas complicaciones de salud para la mamá porque estábamos intentando… pues ella, tenía las ansias de que fuera un parto natural y en realidad no se pudo dar porque las contracciones vinieron desde mucho antes y la dilatación estaba muy pequeña para el tiempo que ella tenía que esperar.
Tenía que estar como unas 20 horas mínimo recibiendo esa presión, porque son dolores bastantes fuertes, y fue así que decidimos avanzar con la cesárea. Desde ese punto tratando de aligerar el dolor ahí con una bombita que se le pone a la mujeres cesareadas para que el dolor sea menor.
Tuvo una complicación porque se salió una de las vías intravenosas y se le empezó a filtrar por dentro del brazo el líquido, entonces eso le generó una flebitis que te ocasiona como un coágulo de sangre que si no lo atacas a tiempo se puede mover por el cuerpo y te puede llegar al cerebro o al corazón.
Hubo una leve complicación con eso y duramos días un poco apretados pero gracias a Dios está totalmente normal. Creo que el esfuerzo más fuerte, a parte de los dolores que sentía, fue tener que dejar de darle pecho a la bebé por cinco días. Porque como estaba tomando antibióticos y un montón de medicinas, no podía darle leche materna por cinco días, pero gracias a Dios recuperó de nuevo el ritmo.
¿Cómo recibes la paternidad en esta etapa de tu vida?
Me agarra con tiempo, con todo el tiempo que ahora tenemos porque en mi relación anterior intenté hace unos cuatro años bajarle el ritmo a mi carrera y no se me dio. En el momento que siempre pienso en bajarle la intensidad, sale una canción que se convierte gracias a Dios en éxito o algún proyecto nuevo que me presentan y casi nunca he rechazado los buenos proyectos. Entonces, al final del día, a pesar que lo intenté, seguí teniendo un ritmo bastante acelerado de vida y el 70% del tiempo dedicado a mi carrera.
He estado acostumbrado a no pasar más de una semana en ningún sitio. Digamos que en vacaciones unas dos semanas como máximo, pero desde hace 17 años más o menos he estado del timbo al tambo, como dicen en mi país, de aquí para allá y de acá para allá. Creo que me agarró la paternidad en un momento en que mi vida, Dios y las circunstancias me ayudan y me obligan a ser padre 24/7.
¿Qué ha sido lo más complicado que ha tocado enfrentar en este proceso?
Lo más complicado es que creo que mucha gente idealizó mi relación pasada y la hizo suya. Generó como un sentido de pertenencia en la gente, esa situación, esa relación, y creo que muchos no estaban preparados para esa separación.
Ambos estábamos muy preparados, mucho más tranquilos y mucho más confiados con el tema de separarnos que la gente, entonces creo que simplemente hubo personas que no quisieron aceptar de ninguna manera esa separación como pareja y satanizaron cualquier cosa que tuviera que ver con mi vida íntima y privada.
Lo más fuerte es tratar de mantener tranquila a mi nueva pareja, tratar de que sea ciega y sorda ante críticas que no está acostumbrada a recibir y que por supuesto no se merece. Le mostré algunos ejemplos también porque esto de mi separación venía de hace mucho tiempo solo que de alguna manera yo estaba, y creo que sigo estando, en una fase de rebeldía donde siento que no tengo que dar explicaciones de mi vida a la gente.
Cuando mi expareja y yo tomamos la decisión de separarnos, no quise involucrar a nadie que no fuéramos nosotros dos en la decisión de vida que estábamos tomando. Cuando la gente se enteró, ya había pasado mucho tiempo, y trato de entender que cuando se enteraron, la gente sintió que ese día nosotros tomamos la decisión de separarnos. Entonces, la gente no entiende que uno primero viene estudiando situaciones, intentándolo y no intentándolo.
Pasar de una separación a un proceso de divorcio toma un montón de tiempo, no es que el día que se introduce el divorcio se toma la decisión, entonces empiezan a sacar cuenta de quien fue la mujer responsable, porque siempre tiene que haber alguien responsable.
Este ha sido un momento difícil porque son especulaciones erradas, nada de lo que se ha dicho es verdad, entonces es más fuerte aún porque si tú estuvieras claro de que fallaste, si tú estuvieras claro de que hay mucha verdad en lo que se dice, quizás simplemente aceptas tu pena; pero, el asunto es que ¿por qué? No entiendes lo que está pasando…
¿Te gustaría aclarar si hubo o no infidelidad con tu anterior pareja?
Durante nuestra relación hubo infidelidad. Ojo, durante nuestra relación, no que nuestra relación se acabó por una infidelidad. Lo digo porque me gusta ser sincero, no tengo porque mentir. Si yo con mi expareja superé esa situación de infidelidad y seguimos intentándolo todo lo que se tiene que hacer para prosperar como pareja, pues no tengo el temor de decir claro que hubo fallas, fallas mías, fallas de ella.
Pero quizás, el cúmulo de fallas y el desentendimiento al final de nuestra relación fue lo que nos hizo tomar esa decisión. No fue porque: “ah, no, yo te capturé con otra mujer”, nada de eso novelero que la gente se imagina existe. Eso es un invento de la gente que quiere hacerse una historia en la mente y una película que no existe.
En el momento que nosotros decidimos separarnos, nada tiene que ver con el tema de infidelidad, pero sí tiene que ver con el tema del desentendimiento, de personas que llegan y dicen: “mira, yo creo que en este momento no nos estamos entendiendo, en este momento tú quieres una cosa y yo quiero otra cosa”. No sentimos que debemos seguir únicamente porque tenemos unos hijos.
Creo que podemos ser padre y madre con la misma intensidad, creo que podemos intentar ser buenos amigos, a pesar de que al inicio vivamos nuestro tiempo de luto, creo que podemos trabajar en pasar ese momento de luto y convertirnos en buenos amigos. No hubo cachetadas, no hubo platos rotos, no hubo nada de lo que la gente se imagina.
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NAM/Revista Hola!
