sábado 6 de junio de 2026

¡EMPATE GRIS! Messi y el Barça solo encontraron un beso y abrazo de Atenas

El onceno catalán no pudo concretar las tantas ocasiones de gol en el partido y terminó cediendo un empate (0-0) que sirvió de aliciente para un Olympiacos que hizo respetar su feudo.

Fue un partido trepidante. Ambos equipos se respondieron en la cancha. El Olympiacos no prestó atención que se medía al todopoderoso Barcelona de Messi y no se amilanó a buscar el partido, pero los catalanes no contaron con un rival contestatario y totalmente distinto al juego de ida de la semana pasada. Fue un empate que merecieron los locales, gracias al sacrificio y el orden impuesto en el campo.

En los primeros 45 minutos fue un toma y dame. Ambos equipos buscaron con insistencia. Los griegos jugaron a la contra y el  Barça tuvo la oportunidad de romper las redes cuatro ocasiones de las ocho llegadas en la primer parte.

Los de Valverde aplicaron el guión que tienen bien estudiado. Se apoderaron de la pelota (65% de posesión) e intentaron con Messi y Luis Suarez quebrar una defensa, que como pudo mantuvo impoluta su valla, teniendo a Silvio Proto como salvador.

Ya finalizando la primera mitad, Valverde tuvo que ajustar la estrategia, pues Sergi Roberto debió salir por estar tocado y Deulofeu tomó la batuta para desequilibrar por la banda derecha.

No varió el guió

La segunda parte comenzó de igual forma que la primera, por lo menos en el dominio culé con la pelota, los griegos se aferraban en la defensa para cerrar cualquier espacio que sirviera para que los catalanes colaran una pelota y se convirtieran en gol.

Deulofeu quiso sorprender por la banda derecha. Sus internadas buscaban romper el bloque helénico, pero no pasaba de una intención. Trece minutos aguantando por fin el Olympiacos se espabiló y buscó también ser protagonista.

Al 60’, tras un cobro de falta, los griegos estuvieron cerca, pero Ter Stegen supo reaccionar para despejar el peligro. La respuesta azulgrana fue una contra que Messi y Suárez construyeron, pero el uruguayo pecó de bondadoso y en vez de rematar le cedió la pelota al crack argentino y éste no supo rematar con el arco indefenso.

Tras esa clara ocasión el Barcelona siguió presionando con Jordi Alba por la banda izquierda, pero todas sus internadas terminaban truncadas por la zaga del Olympiacos.

Los culés no pararon de buscar abrir el marcador. A diez minutos del final, Luis Suárez estuvo a punto de romper la paridad, pero su intento de vaselina fue muy alto y terminó fuera.

El Barça no paró y buscó la victoria, pero la defensa helena se aferró a un resultado que le permite soñar con los octavos de final a pesar de último puesto en el grupo D.

Manolo Portillo/NV1