Llegaron allí para cantar sus canciones y tomarse fotografías. Para los admiradores de su obra musical, el recuerdo sigue vivo.
Los seguidores entre cantos y lágrimas, recordaron que hace un año, su ídolo, partió rumbo a otra dimensión, a juntarse con su padre El Cacique de la Junta, Diomedes Díaz.
Para sus seguidores, su partida nunca será olvidada, porque al llegar cada Viernes Santo, se sabrá que ese día también se derramó la sangre de su ídolo en tierras colombbianas.
NAM/NOTICIAS CARACOL
