¿Cuánta amargura podemos cargar por situaciones que no salieron como queríamos?
Algunas expresiones que he escuchado:
- No tuve la infancia que quise.
- Me separaron de mis amigos, familia, etc.
- No crecí en un hogar feliz.
Vivir con el pensamiento puesto en el pasado desde las cosas que no aceptamos que pasaron como pasaron y que además no podemos cambiar genera RESENTIMIENTO, y esto es como un veneno que nos va matando lentamente, nos envuelve en una especie de autocastigo que nos limita en gran medida a seguir adelante con la oportunidad que nos brinda el presente.
No es algo que ocurre a propósito, pero si es algo en lo que es necesario meditar, reflexionar y hacer consciente por el bienestar. Si sabemos que estamos tomando veneno creyendo que con ello matamos a otros, es importante verlo y parar, ¿no lo crees? Vamos a sufrir por cosas que no deseamos ni elegimos, pero sí podemos decidir no ser sufridos, ni vivir victimizados.
Creo que eso de que: «Cada quien hace lo mejor que puede» es a veces una frase trampa o excusa para no hacerlo realmente. Las decisiones que tomamos hoy traen como resultado un futuro y ojalá sea más parecido al que deseas que te de bienestar.
No puedo regresar para tener la infancia deseada, pero puedo crear a partir de ello una juventud feliz, jugar como niña y generar recuerdos que mañana me hagan sonreír. Puedo hacer nuevos amigos, conectarme con los que extraño por video llamada y alimentar mi alma.
Puedo hacer de un nuevo lugar un hogar feliz, un lugar donde quiera estar. Si en lugar de pensar tanto en lo que ya no fue ni será, puedo abrazar lo nuevo, las bendiciones que están allí y que por estar aferrada a un pasado no logro, aunque se estrellan en mi cara.
Finaliza el año, y es buen momento para inventariar, agradecer y soltar.
NAM
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