a�?NacA� en la barriada El Guarataro, de Caracas, el 17 mayo de 1920. He estudiado muchas cosas, entre ellas un atropellado bachillerato, sin llegar a graduarme en ningunaa�?.

Con estas lA�neas, Aquiles Nazoa inicia su autobiografA�a, texto que no escapa de su elocuencia y que demuestra la capacidad autodidacta de este escritor, periodista, poeta, dibujante y humorista, nacido hace 95 aA�os.

Fueron sus padres Rafael Nazoa, jardinero de oficio, y Micaela GonzA?lez, dedicada a los trabajos del hogar. Tuvo a�?una infancia pobre, pero nunca tristea�?, segA?n su propio relato, y fue el sostA�n de sus hermanos menores Elba, AA�da, Haydee y AnA�bal, tras la muerte de su padre, cuando Aquiles solo tenA�a 18 aA�os.

a�?He ejercido diversos oficios, algunos muy desagradables, otros muy pintorescos y curiosos, pero ninguno muy productivo, para ganarme la vida. A los doce aA�os fui aprendiz en una carpinterA�a; a los trece, telefonista y botones del Hotel Majestic; y luego domiciliero en una bodega de la esquina de San Juan, cuando esta esquina, que ya no existe, era el foco de la prostituciA?n mA?s importante de la ciudada�?, continA?a describiA�ndose Nazoa, considerado el mA?ximo exponente de la cultura popular contemporA?nea de Venezuela.

EstudiA? en la Escuela 19 de abril, entonces llamada Escuela Federal Zamora, ubicada en la parroquia San Juan, a una cuadra de la plaza Capuchinos de Caracas, donde solA�a pasar largas horas. CompartiA? sus travesuras escolares con dos grandes del arte del siglo XX: el pintor HA�ctor Poleo y el mA?sico Evencio Castellanos.

En 1935 se desempeA�A? en el diario El Universal como empaquetador. Luego pasA? al archivo de reproducciA?n y de ahA� se desempeA�A? como corrector de pruebas. En 1940, dio los primeros pasos en el periodismo como director del diario El Verbo DemocrA?tico, de Puerto Cabello, estado Carabobo, donde logra publicar sus primeros versos.

Sus inicios en la prensa fueron por menos espinosos. En el mencionado periA?dico publicA? un artA�culo para criticar la indolencia de las autoridades locales en la campaA�a antimalA?rica, lo que le acarreA? una demanda por el Concejo Municipal de la localidad, fue encarcelado y luego expulsado de la entidad. De regreso a Caracas, ingresA? a Radio Tropical, pero como ascensorista.

RetomA? el periodismo de la mano de Juan Beroes, quien lo llevA? a trabajar al reciA�n fundado Asltimas Noticias, tiempo despuA�s lanzA? su columna A Punta de Lanza, publicA? sus primeros poemas en el diario El Nacional, y como Jacinto Ven a Veinte participA? con sus poemas Teatro para Leer en el semanario humorA�stico El Morrocoy Azul.

Fueron estas las primeras ventanas que dieron luz a los versos, genialidades humorA�sticas y textos agudos de este caraqueA�o.

Tras un breve perA�odo de exilio, entre 1955 y 1958, luego que la dictadura de Marcos PA�rez JimA�nez tomara El Morrocoy Azul, Nazoa fundA? junto a su hermano la publicaciA?n humorA�stica Una SeA�ora en Apuros y en 1960 dirigiA? la revista El FA?sforo, refiere una publicaciA?n sobre su vida y obra de la Universidad de Los Andes.

Ya para la fecha tenA�a en su haber las primeras publicaciones con alta influencia de la cotidianidad caraqueA�a. En 1945 lanzA? El transeA?nte sonreA�do; en 1950 los libros El reuiseA�or de Cartucho y Marcos Manaure, idea para una pelA�cula venezolana.

Su prosa se expone en 1960 en el libro Caballo Manteca y una dA�cada despuA�s sale su obra de mA?xima exaltaciA?n literaria: Humor y Amor de Aquiles Nazoa.

TA�tulos de gran arraigo popular, con una fA?rmula perfecta entre el humor y su prosa particular, convierten a Nazoa en un insigne comprometido con la conciencia crA�tica y defensor de las libertades del pueblo.

Nazoa muriA? el 25 de abril de 1976, a los 55 aA�os, en un accidente de trA?nsito ocurrido en la autopista Caracas-Valencia, siendo su mA?s preciado bien a�?el A?nico tA?ndem o bicicleta de dos pasajeros que existe en Caracasa�?.

a�?Muchos de los comentarios que este extraA�o vehA�culo suscita al pasar junto a los grupos de echadores, me sirven a las mil maravillas para sazonar lo que escriboa�?, culminA? asA� su autobiografA�a.

NAM/Agencias