• ¡EFEMÉRIDES! Hoy #17Mar se celebra el Día Mundial del Mar

    Desde que el 17 de marzo de 1978 el Consejo de Administración de la Organización Marítima Mundial (OMI), en su 38.° período de sesiones estableció el Día Mundial del Mar, esta fecha se conmemora. Más que una celebración, el día sirve como un llamado de atención, problemática que atraviesan los mares del planeta.

    El mar es una masa de agua salada con grandes dimensiones que no le alcanzan para ser considerado un océano. A través de los años el hombre, directa o indirectamente ha vertido sustancias u objetos en el medio que producen efectos dañinos a la vida marina, el planeta y las personas. Hasta hace poco el hombre pensó que podía utilizarlos para arrojar basura y sustancias químicas sin que esto tuviera consecuencias importantes.

    En Venezuela, muchos de los sistemas húmedos, están amparados por las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (Abraes), dentro de los cuales destaca Los Roques, la Península de Paría o el Lago de Maracaibo. El país posee un espacio marítimo de unos 916 mil kilómetros cuadrados.

    Sin nada que celebrar

    Según el informe anual de la ONG Vitalis sobre la situación ambiental de Venezuela, existe un inapropiado manejo de las aguas servidas y residuales que contaminan las fuentes de agua, deterioran el paisaje y comprometen los atributos físico-químicos y naturales de ríos, riachuelos, lagunas, lagos y playas a escala nacional. La ONG asegura que hay grandes rasgos de contaminación en las zonas costeras, marinas y lacustres por acumulación de residuos, desechos sólidos, mal uso de combustibles y lubricantes.

    Gustavo Carrasquel, director general de la Fundación Azul Ambientalista, señalo que el mar Caribe cubre toda la costa norte de Venezuela y padece graves problemas ambientales. «Es evidente el blanqueamiento de los corales marinos. La presencia del pez León, que representa una amenaza para la fauna local. El clima cada vez es más extremo y los patrones del viento y la temperatura han cambiado».

    Carrasquel aseguró que el Estado venezolano no ha desarrollado políticas de mitigación contra los cambios. «Todos somos víctimas del problema tanto las especies como nosotros. Las personas dejan las playas contaminadas. Los desechos se vierten al Lago. Las especies han disminuido. Los delfines o ballenas han cambiado su ruta migratoria. En Venezuela existen altos niveles de contaminación».

    El experto señala que no se le puede dar la espalda a la naturaleza. Investigadores aseguran que mediantes campañas de conciencia, una agenda ciudadana que atienda los problemas y bride soluciones, políticas permanentes y educación ambiental la situación podría cambiar.