A fin de promover la enseñanza básica en los sectores populares, nace el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (Ince), órgano autónomo que fue fundado el 22 de agosto de 1959 por el maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, con el propósito fundamental de cubrir una realidad social, que vivía el país durante esos años. Hoy continúa adaptando sus programas hacia una visión socialista abierta y participativa.
Para 1958 existían más de dos millones de adultos analfabetas y un número muy alto de niños que no estudiaban, producto entre otras razones, por una escasa infraestructura educativa, además de que el personal capacitado escaseaba. En ese entonces los registros indicaban que solamente alrededor de seis mil jóvenes asistían a escuelas técnicas.
Sus inicios estuvieron marcados por una nueva etapa política para el país, con el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.
El proyecto original propuesto, ante el Congreso de la República, por Prieto Figueroa, quien también creó la primera Federación Venezolana de Maestros en 1936, y dedicó gran parte de su vida a la educación, estaba determinado en la idea de la educación popular, que se traducía en el desarrollo de la formación profesional, y en el proceso democratizador de la nación.
Estos movimientos de educación procuraban promover la enseñanza básica focalizando la atención hacia los sectores populares, con miras a educar al pueblo y así ampliar sus derechos, puesto que a la población analfabeta no se les permitía votar.
De esta manera se lograba una mayor participación y por lo tanto se sembraba para cosechar la consolidación del sistema democrático en el futuro.
A partir de allí, el Ince trabajó en la capacitación agrícola de quienes habían egresado de las escuelas rurales, fomentó y desarrolló el aprendizaje de trabajadores jóvenes en fábricas, y por supuesto, tuvo una labor importante en la alfabetización de la población.
Para llevar adelante este proyecto se necesitaba el concierto de varios actores: los sindicatos, los empleadores, el Estado y los educadores, pues se trataba de una experiencia realmente innovadora, no solamente en materia de formación técnica, sino también en términos de enseñanza y de inclusión educativa de la población.
Con esta institución se logró satisfacer grandes necesidades de una parte importante de la población, no solamente en materia educativa, también en términos de desarrollo social y económico nacional, para responder a las exigencias del contexto.
En el año 2003, de acuerdo con Decreto publicado en la Gaceta Oficial número 37.809 de fecha 03 de noviembre, se reforma el reglamento de la Ley del Ince, para reorganizarlo y adecuarlo a los intereses del pueblo y al proceso de reconversión industrial, que se fundamenta, en su concepción y visión, dentro del ámbito de un socialismo abierto y participativo, y pasa a ser el Instituto Nacional de Cooperación Educativa Socialista (Inces).
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