Un día como hoy, 02 de diciembre: Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud. Natalicio del jefe guerrillero antigomecista, Emilio Arévalo Cedeño. La nefasta fecha del inicio del Paro Petrolero del año 2002.
Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud

Esta celebración fue aprobada por la Asamblea General de la Naciones Unidas según Resolución 317 (IV) de fecha 02 de diciembre de 1949. Uno de los aspectos más importantes de esta resolución está en la aprobación del Convenio para la detención de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena.
Sin embargo, en este marco ya se habían hecho diferentes esfuerzos incluso antes del mencionado convenio, que buscaban contrarrestar esta práctica. El propio artículo 40 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos señala: “… nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la Trata de Esclavos están prohibidas en todas sus formas”.
02 de diciembre de 1882: Natalicio de Emilio Arévalo Cedeño

Destacado jefe guerrillero de finales del siglo XX venezolano, conocido por sus posturas antigomecistas nace en Valle de la Pascua, estado Guárico el 02 de diciembre de 1882.
Durante su juventud estudia y ejerce la profesión de telegrafista entre 1900 y 1913; en mayo de 1914, lidera su primer alzamiento en contra de la dictadura gomecista a la cabeza de 40 hombres, sufriendo derrotas en varios combates tras lo cual escapa a Trinidad y de allí a Colombia; desde donde organiza y lleva a cabo siete (7), invasiones sobre el territorio venezolano por el Arauca, entre 1915 y 1933.
02 de diciembre de 2002: Inicio del Paro Petrolero de 2002

El paro petrolero fue un momento histórico en el cual líderes sindicales y gremiales se unieron en una contundente protesta contra Hugo Chávez, entonces presidente de Venezuela. La paralización de actividades petroleras desde el 02 de diciembre de 2002, hecho sin precedentes en la historia de Venezuela estuvo bajo la dirección de la empresa petrolera del estado venezolano PDVSA. A éste se sumó todo el empresariado nacional exigiendo la renuncia de Hugo Chavez como presidente.
La movilización mayormente liderada por la dirigencia sindical y empresarial no cumplió con su objetivo y por el contrario, generó pérdidas mil millonarias y una debacle económica severa en el país que mayormente afectó a la población venezolana, sometiéndola a una profunda escasez de alimentos, comida y recursos.
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