El Papa Francisco proclamó santa a Agnes Gonxha Bojaxhiu, nombre secular de la Madre Teresa de Calcuta, en una ceremonia desarrollada hace un año en la Plaza de San Pedro, ubicada en Roma.
En un acto que tuvo una asistencia de más de 100.000 personas, Francisco cumplió de forma expedita el último paso impuesto por la Iglesia Católica para canonizar a una persona.
«Declaramos y definimos a la beata Teresa de Calcuta santa y la inscribimos en el catálogo de los santos, y establecemos que en toda la Iglesia sea devotamente honrada entre los santos. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”, estableció el Papa en latín, idioma oficial de la Santa Sede.
Posteriormente, Francisco resaltó que será muy difícil referirse a Teresa de Calcuta como santa, dada su cercanía con millones de personas en el planeta.
«Llevamos en el corazón su sonrisa, y así abrimos un horizonte de esperanza a esta humanidad», expresó Francisco ante la presencia de los miles de feligreses, entre ellos las Hermanas de la Caridad, la congregación fundada por Gonxha Bojaxhiu.
De igual manera, instó a valerse del ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta para ampliar el voluntariado y el humanismo en las sociedades.
NV1/Agencias
