Hoy, día del periodista, es una ocasión privilegiada para honrar la memoria de la primera mujer periodista del Zulia, Teresa López Bustamante, fundadora del diario zuliano “La Columna”.
Formada a la sombra de su progenitor, Eduardo López Rivas, incursionó en el mundo de la edición a muy temprana edad, pasando por cada una de las ramas del periodismo de su época. La versatilidad de su trayectoria, en los albores del siglo XX, la posicionan hoy como la primera comunicadora social del Zulia.
A pesar de los reducidos espacios que la sociedad de la época otorgaba a la mujer, el carácter liberal de su padre le permitió comenzar dentro de la empresa familiar a los 16 años. Desde entonces colaboraba en la edición del diario “El fonógrafo”, dirigido por López Rivas, y en los talleres de la “Imprenta Americana”, también propiedad de la familia. La imprenta desplegaba gran actividad porque, además de “El Fonógrafo”, imprimía otros diarios zulianos, revistas locales y libros de autores venezolanos y latinoamericanos.
Teresa llegó a ser la encargada de ese complejo taller, donde se manejaba como prensista y técnico gráfico. Era además la responsable del telégrafo utilizado por “El Fonógrafo”, donde entonces se recibían las noticias internacionales en el idioma original de cada país. También fue redactora de artículos, arte que cultivó incluso en otros diarios, después de la clausura de “El Fonógrafo” por el dictador Juan Vicente Gómez.
Nació en “Los Haticos” en el año 1888. Huérfana de madre a temprana edad, se formó al lado de su padre, quien le inculcó desde la infancia el liberalismo y la modernidad. No hubo fronteras para desarrollar sus inclinaciones, muchas de las cuales encontraron lugar en el periodismo y la edición.
Al morir López Rivas en 1913, las empresas familiares quedaron en manos de sus hijos Eduardo y Carlos, que dirigieron las ediciones de “El Fonógrafo” en Caracas y Maracaibo hasta 1917. Entonces Gómez ordenó la clausura del periódico y la confiscación de la “Imprenta Americana”. Los hermanos López Bustamante fueron encarcelados y Teresa, despojada del negocio familiar, quedó bajo vigilancia del régimen y con prohibición de salir de Maracaibo.
La periodista logró salvar del caos algunos antiguos equipos de impresión de “El Fonógrafo”, que se conservaban en su residencia. Con ellos fundó, en la Catedral de Maracaibo el primer semanario de la Arquidiócesis, “El Bien del Pueblo”, que circuló hasta 1924.
Ese mismo año su hermano mayor, Eduardo López Bustamante, salió de prisión y con ello terminó el acecho directo del gobierno hacia Teresa. Su nueva situación la motivó a proponer al obispado, convertir el semanario católico en un diario oficial de la Iglesia y bautizarlo con otro nombre. Aceptada la propuesta, fundó ese mismo año el diario católico marabino, «La Columna», que circuló en el Zulia hasta 1999.
Teresa López Bustamante Murió en Maracaibo en 1942. Sus restos reposan en el Panteón de la familia Bustamante Urdaneta del Cementerio “El Cuadrado”.
NAM/Nota de prensa/LEONOR HALL
