Alejandro Otero Rodríguez nació en el estado Bolívar, el 7 de marzo de 1921. En 1939 inició sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas bajo la tutela de Antonio Edmundo Monsanto, de quien se reconoció como discípulo.
Este notable pintor guayanés murió el 13 de agosto de 1990, hace 25 años, en la ciudad de Caracas.
Todavía estudiante, es nombrado profesor del curso de Experimentación Plástica para niños (1942) y dos años después profesor de la Cátedra de Vitrales en esta institución, de la que egresó en diciembre de 1944. En sus primeras obras pertenecientes al período escolar se encuentran retratos, desnudos y paisajes.
En 1945 se trasladó a París en donde, con la influencia de Picasso, inició su trayectoria hacia la abstracción.
Su serie de las «Cafeteras», que expuso primeramente en la Unión Panamericana, Washington, D.C., son ya un indicio. Con estas obras regresa a Caracas y presenta su primera exposición individual en el MBA.
Arte abstracto
En París, al año siguiente, Otero lidera el grupo Los Disidentes, cuya actuación es piedra angular del arte abstracto venezolano. A sus primeros ensayos con formas geométricas siguió su más famosa serie pintada: los «Colo-ritmos», obras expuestas en Caracas en 1960.
Después de esta etapa, abordó la escultura y trabajó en piezas integradas que él llamará «esculturas cívicas», punto de partida para retomar el concepto de arte integrado a la arquitectura, al paisaje y al urbanismo.
Sus exposiciones individuales más importantes tuvieron lugar en: MBA, 1948, 1960, 1962; Taller Libre de Arte, 1949; Sala de Exposiciones de la Fundación Mendoza, 1962, 1964, 1965; Signals London, Londres, 1966; Galería Conkright, 1971, 1972, 1973; Galería Adler-Castillo, 1975; Museo de Arte Moderno de México, 1976; Museo de Arte Moderno Jesús Soto, Ciudad Bolívar, estado Bolívar, 1991. Recompensas: Premio Nacional de Pintura y Premio Nacional de Artes Aplicadas, ambos en el Salón Oficial de Arte Venezolano, en 1958 y 1964 respectivamente; primer premio del II Salón Interamericano de Pintura, Barranquilla, Colombia; mención honorífica, V Bienal de Sâo Paulo, Brasil, 1959.
En Caracas, después de su muerte, se le dio el nombre de Alejandro Otero al antiguo Museo de Arte La Rinconada.
NAM/Agencias
