La diplomacia estadounidense ha cambiado formalmente el rumbo marcado hasta ahora con respecto a la crisis en Venezuela y, en un importante giro con respecto a la postura de la anterior Administración, afirma ahora que la solución debe ser negociada, sin la condición que había antes de que Nicolás Maduro abandonara el poder.
En este sentido, el Departamento de Estado de Estados Unidos acaba de afirmar que quienes deben validar el nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) deben ser los propios venezolanos, sin criticar abiertamente su composición, como lo han hecho el llamado supuesto gobierno interino y la secretaría general de la Organización de los Estados Americanos, reseña ABC.
Por su parte, la subsecretaria interina adjunta del Departamento de Estado para el hemisferio occidental, Julie Chung, aseguró este jueves en su cuenta en Twitter que dependerá de los venezolanos decidir si la designación del nuevo CNE contribuye a unas elecciones libres y justas.
