En promedio un marabino está gastando al día unos 150 mil bolívares solo para poder cumplir con los tres platos diarios. La crisis y la hiperinflación que está viviendo Venezuela. Los precios suben a diario y están sujetos a un dólar ficticio que está haciendo añico el presupuesto familiar.

La economía venezolana está tan cambiante, que los comerciantes están pegados al celular para ver cómo está cotización del dólar negro y ajustar el precio de la mercancía para no ver pérdidas.
“La gente cree que abusamos con los precios, pero no es así. Nosotros (los comerciantes) también padecemos esta situación, pues nuestras ventas no son ni la sombra de hace 10 años y muchos estamos en la disyuntiva de cerrar y declararnos en quiebra”, aseveró Mariana Leal, comerciante en Las Playitas.

“Si un día gastamos un millón en mercancía al otro día tenemos que invertir millón y medio”, dijo la emprendedora.
No solo es la comida. Los electrodomésticos están incomprobables. Solo un ventilador en Las Playitas ronda los 2 millones de bolívares, ni hablar un perfume original que está siendo ofertado en casi los 3 millones.
Es decir que un obrero necesitaría casi medio año de salario integrado para no pasar calor en su casa.

Y así sucesivamente están los productos de inalcanzables. Sin poder adquisitivo y comiendo lo estrictamente necesario la economía venezolana llegará a un punto de quiebre en donde la oferta y demanda mueran.






NV1/Manolo Portillo
Foto/Vídeo: Richard Calatayud
