Pese a estar separada por miles de kilómetros de distancia del foco original en China y con un océano de por medio con el entonces vapuleado sur de Europa, América Latina disponía de algunas ventajas para gestionar la pandemia del nuevo coronavirus o mejor conocido COVID-19, pero no fue así.
En tal sentido, Latinoamérica registró oficialmente su primer caso el 26 de febrero y, un mes más tarde, cuando Italia ya superaba los 60.000 contagios y los 6.000 muertos, el país más golpeado era Brasil, con apenas 25 fallecidos, cifra que viene incrementándose exponencialmente todos los días en la región.
Ese mes, casi al mismo tiempo que lo hacía España, varios gobiernos de la región como los de Perú, El Salvador, Panamá, Argentina, Chile, Colombia y Venezuela, entre otros, empezaron a aplicar fuertes medidas de distanciamiento social y de restricción de la movilidad de los ciudadanos para evitar los contagios.
Sin embargo, tres meses más tarde, cuando los países en Europa están levantando las limitaciones y comienzan a entrar en la nueva «normalidad», la mayor parte de los países de América Latina no solo están lejos de poder hacer lo mismo sino que se han convertido en el nuevo epicentro de la pandemia.
Pese a todos los esfuerzos que ponen en práctica los gobiernos de la región, las cifras vienen creciendo de manera exponencial, durante los últimos meses.
Cuando se hace un cuadro comparativo con las cifras de los países europeos , como España, Italia, Alemania, Francia , Reino Unido , entre otros , podemos notar que en Latinoamérica el comportamiento de la pandemia ha sido distinto ,situacion que mantiene de cabeza a los gobiernos de la región, por lo pronto el confinamiento continuará, ya que es la mejor manera de frenar este mortal virus.
En tal sentido América Latina, como región, sobrepasó a Estados Unidos y Europa en el número de nuevas infecciones diarias de coronavirus, asi lo informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus últimos reportes.
La OMS destacó que, en las últimas 24 horas se reportaron 106.000 nuevos casos de la infección -la mayor cifra diaria desde el inicio del brote- muchos de estos, concentrados en varios países latinoamericanos.
Esta noticia coincide con la confirmación que el total de casos en todo el mundo atravesó el umbral de los cinco millones. Es de resaltar que el auge del brote en América Latina indica cómo la propagación del virus ha cambiado desde su epicentro original en China, a Europa, luego a EEUU y finalmente en Latinoamérica.
Por su parte la OMS, reporta la cifra más alta en un solo día, más de 100.000 nuevos casos confirmados. Brasil es el país con más casos en la región y el tercero en todo el mundo.
El martes pasado registró 1.179 muertes adicionales por COVID-19, la cifra diaria más alta hasta ahora en todo el mundo, aunque el propio Ministerio de Salud confirmó muertes adicionales fuera de ese período de 24 horas.
Más de 291.500 personas han dado positivo en las pruebas del virus en Brasil. Las cifras más recientes en el sitio del Ministerio de Salud dan casi 19.000 muertos por covid-19.
Nada más en Sao Paulo, la ciudad brasileña más populosa, las muertes por la infección han subido 485% desde que Departamento de Salud de la ciudad empezó a guardar los datos. Sin embargo, y pese a estás lamentables cifras, la OMS manifestó que durante las últimas 24 horas, Brasil ha podido hacerle frente al virus y se encamina a estabilizar y frenar la enfermedad.
Entre tanto Venezuela continúa sorteando la enfermedad de la mejor manera que puede y con el sistema de salud limitado que cuenta, si comparamos los datos estadísticos oficiales, nuestro país está si se quiere dentro de los límites que maneja la OMS.
NAM/Yuli Pineda
