El analista político y profesor universitario, Luis Vicente León, observa que la oposición política venezolana vive el peor momento de su historia, sin posibilidad alguna de acceder al poder en al menos breve tiempo.
El presidente de la Datanálisis fue sumamente crítico con el sector opositor, basado los resultados de los más recientes sondeos de opinión que maneja, que lo dejan sin credibilidad ante la mayoría de la población.
León aseveró en declaraciones ofrecidas al programa La Fuerza es la Unión, que transmite RCR, que hay una absoluta desconexión entre el “liderazgo” opositor y la gente, la cual tomó riesgo políticos, perdió y la dejaron sola, quedando presos y otros en el exilio o desencantados, sin esperanza en un futuro.
Sostiene que se crearon expectativas superiores a las que se podían conseguir. “Se prometieron cosas que no se podían cumplir y el impacto negativo fue exponencial”, afirmó. Los líderes políticos opositores “quedaron como mentirosos o débiles, y nadie quiere a mentirosos o débiles”, agregó.
Dijo que lo que hay es una posición dispersa, fracturada, entre los que creen que la respuesta debe ser moderada y los radicales.
Además de otra fractura que se observa claramente entre los liderazgos que permanecen en el país y los que se fueron al exterior.
Expresó que para unos no hay nada que hacer por medios propios para resolver la crisis y llegar al poder y que por eso recurren casi a rezar, pendiente de factores exógenos y especie de milagros: son los que esperan con ansiedad una intervención extranjera, porque no ven posibilidad alguna de resolver por sí mismos. Ese sector es la máxima evidencia de incapacidad política, analiza.
Incluso afirma que son mutables y cambian de piel, porque aquí en el país llegan a ser moderados y apenas pisan el aeropuerto de Miami se convierten en los más radicales, ofreciendo hasta ideas absurdas, sin ninguna opción de factibilidad. “Se va a la guerra si hay opción de ganarla, sino no se va a la guerra”, aclaró, y menos aún pidiendo que los demás sean la carne de cañón, mientras ellos permanecen afuera.
Esos líderes radicales ninguno tiene más del 20% porcentuales en los sondeos de opinión, señala Luis Vicente León, añadiendo que permanecen aislados porque la mayoría de la población no quiere guerra, “lo que quiere es una solución”.
Por otro lado, también señaló a los líderes opositores políticos que permanecen remando dentro del país, pero que acusan a los demás de huir y como “guerreros del teclado” desde afuera piden intervención extranjera.
Interpretó que en este escenario no existe posibilidad de reconciliación de un liderazgo político opositor, y mucho menos podrían contribuir para una reconciliación del país. “Ya no se plantea ni la unidad, porque no es suficiente”, y menos con una oposición tan debilitada, explicó.
“De la licuadora no puede salir nada si lo que se mezcla es vacío”, fustigó a manera de analogía con la oposición.
Aseveró León que la gente no tiene confianza en la oposición, y el relanzamiento de un partido nuevo, o una coalición verdadera, está lejos.
Incluso indicó que frente a esto, por el contrario, las últimas encuestas muestran un incremento de la popularidad de Maduro, frente al descenso de la oposición.
Sostiene que pese al aumento desproporcionado del salario, que fue una medida extremadamente populista a la cual recurrió el mandatario nacional, la misma hizo subir los niveles de consumo de la gente, además que la penetración de los Clap ha llegado a cerca del 80% de la población.
Pero, como respuesta, manifestó que la oposición es nula, preguntándose que “no sabe que está esperando: no creen en las encuestas, no unen fuerzas y no ofrecer alternativas.
Concluyó, León dando un rayo de luz, pero muy distante: la única posibilidad es que surja un outsider, que podría capitalizar la situación. Expresó que el país actual es el mejor campo de cultivo para que este nazca, y que de hacerlo se robaría el show y acabaría a su vez con una oposición inerte y los partidos políticos.
NAM/Caraota Digital
