miércoles 3 de junio de 2026

¡DOLOR EN SAN FRANCISCO! El jardinero, no cortó flores sino que enterró a Magdalena

«yo te veré caer
como se cayó un manguito de su mata madurito,
mientras más alto te subes, más duro te va´a caer, serás
como una guanábana que se desgranó al caer
te veré caer, te veré caer»

Es parte de la letra que, a mediados de la década de los años 80, hizo popular a uno de los temás más exitosos de Wilfrido Vargas, el merenguero del momento de aquellas épocas en reminiscencia. Ese tema fue y sigue siendo sonado, El Jardinero.

Nadie hoy, da crédito a lo que vive la familia y entorno de amistades de Magdalena Del Valle Mejía La Cruz. Tristeza, dolor y mucha impotencia, -que genera rabia, que desangra el alma-, pues esta vez, El Jardinero, no puso a bailar a nadie, ni cortó rosas, ni claveles ni pompones ni miosotis. No. Cortó la vida de La Negra y con el enterrar de su cuerpo, sembró la peor de las desgracias.

La muerte de Magdalena sucedió el pasado lunes 27, hacia las horas del mediodía. De su deceso trágico y violento, se sospechó, de su novio Leandry. Pero no fue Leandry.

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, afilado en este tipo de casos, se dedicó como sabe hacerlo. En menos de 72 horas, aclaró el horizonte, de una muerte que el jardinero, de la Villa residencial privada, South Park, parroquia Marcial Hernández, del municipio San Francisco, cometió en contra de la mujer que le brindó confianza, por tratarlo con aprecio en la comunidad en la que decidió vivir.

José Bolaños Piñeres, acabó con la existencia de Magdalena Del Valle, y como siempre, por unas monedas, como lo hizo Judas con Cristo. Unas monedas, que al final, ni siquiera obtuvo, ni siquiera pasaron por sus manos ensangrentadas.

No le valió de nada su miserable decisión y esfuerzo de matar por nada, por lo que en el derecho penal se conoce como motivos fútiles e innobles. Le viene una pena alta, para que sepa, que el precio será su libertad.

Los dólares que el asesino pretendía poseer a costa del sacrificio de la noble mujer, no los alcanzó. Eran unos dólares que el hijo de la fallecida enviaría a su madre, desde los Estados Unidos.

Entrevista que rompió la mentira

Al ser entrevistado por funcionarios experimentados del Eje de Homicidios del Cicpc, subdelegación Maracaibo, Bolaños no supo resistir las contradicciones en las que se enredó solito en sus respuestas.

Esas contradicciones lo atormentaron y lo llevaron a narrar los hechos tal como sucedieron, y donde el asesino no terminó siendo el novio de Magdalena Del Valle La Cruz, sino El Jardinero, trabajador de confianza de los vecinos de Villas South Park, es decir, él mismo.

Mató y decidió enterrar detrás de El Bohío, lugar de celebraciones para los residentes de la Villa, a la infortunada. Ese mediodía, no sembraba flores, sino una mujer a la que por deseos mezquinos de unos cuantos dólares, le arrebató la vida.

Su conciencia no descansará más nunca, porque Judas tampoco pudo resistir ese cargo. Pesa mucho. No hay bravucón que lo resista.

Es hora, que José Bolaños Piñeres, puesto a la orden del Ministerio Público, sea presentado ante los tribunales de control de Maracaibo, en el estado Zulia, para que comience el proceso que le aguarda su condena, aunque la condena de su propia conciencia será por siempre.

NV1/ELIO BOLÍVAR