Acoso laboral y persecución por pensar distinto son las denuncias que formula en la redacción de Noticiaalminuto.com la docente Tatiana Bracho.
Recordó que desde el año 2004 cuando comenzó a trabajar para una escuela del estado en el municipio Santa Rita, siente la presión política por no ser adepta al partido de Gobierno nacional.
«En esa escuela del Gobierno eran chavistas, yo siempre he sido opositora, tuve que esconder mi militancia, pero nunca acepte su ideología. En el colegio bedeles, maestros, directores,hacen proselitimos a lo cual siempre me opuse. Nos invitaban a las actividades del partido, siempre me justificaba diciendo que vivía en Maracaibo. En una oportunidad nos obligaron a inscribirnos en el Psuv o perderíamos nuestros puestos, me sentí irrespetada solo lo hice por la necesidad. Pero luego pretendían que me vistiera como ellos con franelas rojas, gorra, algo nunca visto en una escuela, como me moleste allí comenzó todo».
Tatiana Bracho precisó que a partir de ese momento la intimidaban, la acosaban por ser opositora. «Me tenían que llevar y buscar porque las amenazas se hicieron mas frencuentes, yo militaba en UNT, trabaje para el Gobierno de Manuel, Rosales, y ellos se enteraron de eso».
Destacó que apoyar a los padres en su lucha contra el nuevo modelo curricular le valió la persecución de sus compañeros de trabajo. «Saliendo de una reunión me agredieron a tal punto que se puso en riesgol mi embarazo, me empujaron, me halaron el cabello, me decían palabras obscenas fue horrible, fue tal el estres que perdi a los dos bebés por mi situación emocional».
Precisó que luego de ser obligada a dejar su reposo y reincorporarse las amenazas e impromerios eran comunes. «En el 2014 fue a tal punto que en una ocasión me empujaron, me suspendieron con fractura de pierna. Me llevaron a un centro de salud, de allí me trasladan a Maracaibo y al otro día fui a la medicatura forense. Al finalizar el año escolar pedí cambio y no me lo querían firmar, sentí que corría peligro».
Explicó que logró el cambio para la la Escuela Técnica Jesús Enrique Lossada, allí seguía su «pesadilla» porque también practican el proselitismo. «Allí fue peor, así como a los jovenes los obligaron a inscribirse en su partido a mi, por haberme visto en una protesta opositora me sentenciaron y me intimidaban a diario, lograron desequilibrarme emocionalmente, me tocó tomar pastillas para poder conciliar sueño».
Además de esta denuncia Tatiana Bracho ya estuvo en otros medios impresos, y en la misma Intendencia de la ciudad. Dijo que el año pasado quizo volver a la Técnica y en una oportunidad la siguieron hasta su casa y en la noche colectivos la rodearon y amenazaron.
«A raíz de allí decidimos arriesgarnos y dejar todo, la presión psicológica me desgastó y estaba en riesgo la vida de mis hijos».
NAM
