El presidente turco Recep Tayyip Erdogan inició el domingo una gira por el Golfo para intentar apaciguar las tensiones entre Catar y cuatro países de la región que lo acusan de apoyar a extremistas islamistas.
El jefe de Estado turco, cuyo país aparece como favorable a Catar, ofrece sus buenos oficios en la disputa que lo opone a cuatro países árabes.
El soberano saudita Salmán habló con Erdogan de la coyuntura regional y «los esfuerzos desplegados para luchar contra el terrorismo y sus fuentes de financiamiento», según la agencia oficial Spa.
El presidente turco también se entrevistó con el príncipe heredero Mohammed ben Salmán antes de viajar a Kuwait, segunda etapa de su gira.
A su llegada, este domingo por la noche a Kuwait, fue recibido por el emir, jeque Sabah al Ahmad al Sabah, mediador en la crisis sin precedentes que atraviesa el Golfo.
El lunes será recibido por el jeque Tamim ben Hamad Al Thani en Catar, donde se espera una calurosa bienvenida por el claro apoyo de Erdogan a ese país.
Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto rompieron relaciones con Catar el 5 de junio, acusándolo de apoyar el «terrorismo» y de acercar posiciones con Irán, rival regional del reino saudita.
«A nadie le interesa que esta crisis se prolongue», declaró el presidente turco durante una conferencia de prensa en Estambul antes de tomar una avión hacia Arabia Saudita. «El mundo musulmán necesita cooperación y solidaridad, no nuevas divisiones», insistió.
El desplazamiento de Erdogan se produce dos días después de recibir una propuesta de diálogo del emir de Catar, el jeque Tamim Ben Hamad Al Thani, quien rechazó no obstante cualquier tipo de «imposición».
AFP
