domingo 7 de junio de 2026

¡DESGARRADOR, DESCUBRE QUE SU NIÑA DE 6 AÑOS FUE VIOLADA! Madre narra el infierno que vivió para recuperar a sus hijos

Con voz fuerte, que denota temple y entereza, una madre de dos criaturas menores de siete y seis años de edad comparte el infierno que ha sido su vida y la de sus hijos, desde que éstos pasaron a manos de su papá cuando éste se los llevó de vacaciones. Cuenta que el papá les quitó a sus niños y que, luego de insufribles acontecimientos, pudo recuperarlos para al final descubrir que, a su niña de seis años la abusaron sexualmente. Este es un drama terrible, lo que ahora comparte Maira Karina Borjas Flores con un solo objetivo –justicia- que todos los responsables paguen por ese crimen tan horrendo.

Las motivaciones que hicieron que Borjas Flores y el padre de sus hijos, Pedro Manuel Silva Burgos –un funcionario militar- habrían tenido para terminar su relación, tras haber concebido a los niños, no vienen al caso en estas circunstancias. Pero, si es pertinente decir que Maira le permitía como padre de los niños llevárselos a pasar vacaciones con él. Todo comenzó en 2020, con el tema de la pandemia, él tenía cuatro meses de no ir a ver a sus niños.

Cuando Silva Burgos por fin se presenta, ella, de lo más normal, como solía ocurrir, se los entrega para que ellos disfrutaran de unos días con su papá y así ocurrió. Ella manifiesta que toma la decisión de dejarle a su papá por tres meses a los niños para ella poder trabajar y mejorar así los ingresos económicos. Fue la peor decisión que pudo haber tomado, pues jamás imaginó que el padre de los niños tenía la intención de no devolvérselos.

Pasa más tiempo de lo acordado sin que el padre de los niños, destacado en Machiques, los regrese a su madre a Santa Bárbara. Ella le escribe un mensaje preguntándole que cuándo va a regresar con los niños que ya iban a empezar clases, pero no obtiene respuesta, sino que, a la semana siguiente, le llega un oficio de la LOPNA de Machiques expresándole que, al ser ella una “amenaza” para los niños, éstos quedarían en poder de su papá. Comenzó el peloteo monumental entre Santa Bárbara y Machiques sin ofrecerle a la madre una respuesta y una acción justa.

Diligencias infructuosas

Borjas Flores detalla que muchas fueron las gestiones que infructuosamente intentó para ir a ver a sus hijos, hasta que, por fin, en la oficina de Protección del Niño, Niña y Adolescente, consigue una orden para realizar una visita supervisada. Desde entonces comienza lo que ella misma llama ‘el calvario’ que culmina con desgarrador descubrimiento. Aquí está la historia completa narrada por su protagonista.

I

“Desde hace un año no los veo, porque vine a Machiques con una orden de la LOPNA, emitida en Santa Bárbara para venir a buscarlos y aquí, sencillamente, ignoraron la orden y no me los dejaron llevar, Ese día los vi por un ratico y se me tiraron encima implorándome que me los llevara conmigo, pero no me lo permitieron, ya me habían montado la trampa, Pedro había gestionado para malponerme como madre y que la LOPNA me impidiera regresar con mis hijos. El día miércoles 8 de diciembre, me presento ante la LOPNA de Machiques para volver a solicitar la visita.

Estando en Machiques, solicito ante la LOPNA la visita supervisada para poder ver a mis hijos y el encargado, el doctor Héctor Cuevas, le hace saber al progenitor de mis hijos de que yo me encontraba aquí en Machiques solicitando ver a los niños. Ahí empezó el calvario, porque el padre de mis hijos no respondió ninguno de los mensajes del doctor Cuevas, quien me explicó, en un primer momento, que puede que los mensajes no hayan fluido por un tema de conexión, de mala señal, etcétera, todo lo cual ha imposibilitado recibir respuesta por parte de Pedro.

De ese modo, me remiten al Comando de la Guardia Nacional, para que allí me den la ubicación del papá de mis hijos para yo poder concretar la visita y en el comando se negaron a darme esa información. Ese día fui en la mañana, me dijeron que fuera ese mismo día a las 3.00 de la tarde, volví a las 3.00 de la tarde y ahí, aguantando sol, junto con mi hermana, me tocó esperar hasta las 8.00 de la noche que una capitana –según la segunda al mando en ese comando- se dignó a salir a atenderme. Ella me expresa que desea escuchar mi versión en razón a que ella manejaba otras informaciones por parte del padre de mis hijos, me dio a entender que ella era abogada y que estaba dispuesta a representar al papá de mis hijos si fuese necesario.

Si me quiso amedrentar, no lo logró. Yo me preparé para esta batalla y me preparé bien, con todas las pruebas y evidencias que respaldan mi versión y así se lo manifesté y le manifesté que me han viciado el procedimiento y ha habido un retardo procesal en el caso. Ella al final, me dijo que viniera al siguiente día al comando que ella no se iba a negar, porque era un derecho que yo tenía.

Al día siguiente, es decir, el jueves 9 de diciembre, regreso a la LOPNA y solicito allí la visita supervisada. El doctor Cuevas me atiende, me hace esperar, imagino que al final se podría comunicar con el padre de mis hijos y para mi sorpresa, el doctor Cuevas me dice que la visita supervisada se va a ejecutar allí mismo en la LOPNA, algo que es improcedente, porque yo quería constatar en cuáles condiciones y en qué lugar están viviendo mis hijos, es un derecho que me asiste como madre…

II

…Me encontré con mis niños ahí en la LOPNA de Machiques. Él (Pedro) me los llevó y eso fue una emoción que se me tiraron encima y lloraron mucho diciéndome, implorándome que los llevara conmigo y ahí fue donde comencé a sospechar que algo no andaba bien, porque unos niños sanos y felices no tendrían por qué clamar que me los lleve del lado de su padre, pero fue lo que hicieron. Les vi angustia en sus caritas, desesperación. Yo los tranquilicé y les aseguré que ellos se iban con mamá, que esta vez no se quedarían con su papá.

Sin embargo, en medio de la propia visita –otra situación irregular- yo tuve que esperar a la psicóloga para entrevistarme con ella y que ésta me evaluara, procedimiento que además omitieron hacer la primera vez que vine y que ahora, en medio de esta visita en plena oficina si se decidieron a hacer. Afortunadamente, yo llevé conmigo a mi hermana y la alerté de que estuviese pendiente, porque si al momento de yo entrar a la entrevista, el papá de los niños pretendía llevárselos, ella me alertara para yo impedirlo y fue lo que sucedió.

Estando en la oficina, a puerta cerrada con la psicóloga, mi hermana, tal como yo lo suponía, tocó la puerta desesperada llamándome y diciéndome que el padre de mis hijos estaba allí y que se los iba a llevar con él, a lo cual, tuve que interrumpir la entrevista con la doctora e ir en defensa de mis niños, impedir que los montaran en la camioneta y poderlos retener conmigo. Fue un momento amargo y tenso, principalmente para los niños que lloraban de angustia, algo que no le importó ni un poco al papá de mis hijos, que ellos sufrieran.

Les arrebaté a mis hijos de las manos, todo eso en la LOPNA, frente a todos los funcionarios allí y a la misma doctora y fue cuando yo le dije, enérgicamente, ‘Tú no te vas a quedar con mis hijos, te has valido de tu investidura para viciar los procedimientos, para quitármelos y yo soy su madre, me pertenecen y me los voy a llevar cueste lo que cueste’ De ese modo, mi hermana tomó al niño varón y yo a la niña y nos fuimos. Él (Pedro) quedó en el sitio sin hacer nada. Testigos sobraron en el lugar y él quedó al descubierto, él mismo se delató…

III

…Desde entonces he descubierto cosas horribles. Mis hijos están felices de haber regresado conmigo, me manifestaron el pánico que les daba volverse a quedar con su papá y desde entonces comencé a indagar y solitas, comenzaron a aflorar las situaciones horribles que ellos vivieron al lado de su padre, principalmente en ausencia de éste, cuando los dejaba con una niñera hoy y otra mañana. Los niños solitos, fueron expresando cada cosa que vivieron, pero el horror lo descubrimos sin querer queriendo, porque ellos se abrieron fue con sus primitos, con los hijos de mi hermana, con quienes, conversaban muy emocionados, una tarde en la que se nos fue la luz y contaban sus vivencias de lo más inocentes y fue allí cuando mi hermana y yo comenzamos a atar cabos.

Resulta que la niña –una niñita de seis años- le estaba diciendo a sus primitos que ella tenía varios novios, imagínate, varios novios una criatura de esa edad. Mi hermana y yo nos agazapamos para seguir oyendo la conversación entre los niños. Cuando mi niña le cuenta a la primita que dejó a uno de sus novios, porque era más grande que ella, eso me alarmó y más me alarmó cuando en su conversación, la niña le termina diciendo a su primita que ella dejó al más grande porque éste le mostraba sus partes íntimas, lo cual el niño, su hermanito, también lo admitió. Es entonces, cuando mi hermana, se integra, como quien no quiere la cosa a la conversación para seguirle sacando a mi niña todo eso que ella había vivido y que ella contaba con pura inocencia y la niña comienza a manifestar y el niño también y mencionaron que, en una casa verde, que era una casa de una de las niñeras, fue que esta persona grande les mostró a ellos sus partes íntimas, contaron además que su madrastra, la actual pareja de su papá, de nombre Kimberly Vílchez, los maltrataba, les pegaba, les halaba las orejas y los cabellos y les gritaba y que otro niño, amigo de un hijo de esta Kimberly los vivía golpeando. Todo eso nos puso en alerta…

VI (Final)

En horas de la noche de ese mismo día, mi pequeña me confiesa que ella le ardía mucho su vagina y le molestaba cuando orinaba. Al principio pensé que era por falta de higiene que pudo haber tomado allí una infección, pero luego nos percatamos de que la niña estaba botando un flujo verdoso, que no es usual, porque una niña de esa edad no debe botar ese tipo de flujos, no era normal. Yo le revisé su pantaletica, y vi el flujo. La bañé la acosté y al otro día que ella se levanta, nuevamente la baño y le vuelvo a revisar la pantaletica y observo el mismo flujo, al tiempo que ella me manifiesta que le molestaba mucho al orinar y es allí cuando tuvimos que llevarla al hospital para chequearla. Una doctora la chequea y luego la remite a otro médico del Hospital de Machiques. Se les hizo una evaluación física y psicológica, este médico no me explica nada, sino que me los remite a un médico forense. Pues, agarré a mis niños y me los llevé a la medicatura forense y el médico forense me admitió que sí, que mi niña había sido abusada sexualmente por sus dos partes íntimas. En principio, el doctor comenzó a hablar en términos médicos que yo no entendía, expresó a otra funcionaria que estaba con él que mi niña tenía laceraciones en su vagina, término que yo no entendí y luego le pedí a la mujer que estaba ahí con el médico que me explicara qué significaba eso y me explicaron que el término aduce que hubo penetración. Entré en shock. Salí corriendo de ese lugar, se me aguaron mis ojos me puse a temblar y a llorar de impotencia, de dolor y de rabia, pero me tuve que ir a una oficina donde me calmaron, porque no podía permitir que mis hijos me vieran así, sobre todo la niña. Pero, esa finalmente es la verdad, el resultado forense arrojó positivo para violación por penetración ambas partes íntimas de mi pequeña. Cuando llamaron al varoncito para revisarlo, éste entró en una crisis de nervios impresionante, que tuvieron que llamarme para calmarlo y fue difícil la revisión con él. Yo pensé lo peor, más, sin embargo, el médico me tranquilizó al decirme que mi niño no había sido violado, a él no lo llegaron a penetrar, pero que estaba impactado psicológicamente, muy afectado, sabrá Dios qué cosas vio o qué cosas le hicieron, sabrá Dios si llegó a ver cuando a su hermanita la tocaron, no lo sé. Este sentimiento, esta experiencia ha sido mi peor pesadilla y aun cuando lloro de rabia y de tristeza, de noche ya en mi cama, yo tengo que seguir fuerte para ellos, porque ellos me tienen es a mí, solo a mí y yo doy mi vida por ellos…»

Maira Borjas fue otra víctima más de los “chanchullos” que ocurren en las instituciones, principalmente cuando quien está de por medio y ante una acusación de injusticia es un funcionario, en este caso, castrense. La ignorancia por desconocimiento jugó en su contra y la mala fe de quienes están encargados de administrar justicia quienes se ensañaron contra esta madre, de acuerdo con su testimonio de viva voz, también le jugaron en contra sin siquiera sospechar el inmenso daño al que fueron sometidos sus niños.

Borjas comentó que en la LOPNA Machiques le negaron devolverles a sus hijos, porque según el director de la institución, los niños la acusaron de maltrato físico y por ende ella era una “amenaza” para los menores y que incluso tales declaraciones ya reposaban en Fiscalía, de lo cual jamás -a decir de Maira- le entregaron un solo oficio ni una sola prueba.

Borjas argumenta que, en ningún momento ella fue notificada ni por la LOPNA ni por la Fiscalía sobre esa denuncia y que el debido proceso fue vulnerado en todos sus aspectos.

“Pido, exijo justicia. Pedro (el padre de los niños) tenía la tutela de ellos, emitieron una orden de alejamiento en mi contra para que no pudiera ver más a mis hijos, violando todos los procedimientos de ley para eso, orden que además yo no firmé jamás y tengo aquí todas las pruebas, una a una de todos los oficios que recibí y que consigné que avalan mi denuncia, por tanto, Pedro, como padre, es el primer responsable de lo que le hicieron a mi niña y además hay un violador de menores que anda suelto en Machiques, que deben capturar y meterlo preso y eso es lo que ahora estoy exigiendo, por eso, hago público mi caso, que el mundo entero lo sepa. Hay un violador de niños en Machiques, anda suelto y protegido y debe caer preso, porque mi niña fue su víctima, Dios quiera que no haya otras víctimas más”.

Evidencias

Carta que avala a Maira Karina Borjas Flores como madre ejemplar

Firma de la comunidad donde habita la madre en su respaldo

Constancia de estudio de la niña, que certifica que estudia en Santa Bárbara del Zulia

Constancia de estudios del niño, que certifica que éste estudia en Santa Bárbara del Zulia

Constancia de petición de restitución de los niños a su hogar con su madre

Convocatoria de conciliación emitida al padre de los niños

Cédula de identidad y credencial militar del padre de los niños

Denuncia del delito de violación a la niña de seis años ante el CICPC-Machiques

Captures de los mensajes en WhatsApp de conversaciones entre los padres de los menores

Planilla de referencia del Ministerio Público

NAM/Equipo de Sucesos

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