Aunque la convocatoria no era exclusiva para niños, El Espíritu Santo puse el querer como el hacer en los niños del barrio Altamira Norte, de La Pomona, en Maracaibo, para que plenaran el frente de la casa de la familia Bracho Agelvis y recibir una ración balanceada de alimentos.
Durante este compartir realizado este martes 3 de noviembre, se hizo viva la palabra de Dios cuando Jesús en su presencia humana, corrigió a sus discípulos, quienes trataban de impedir que los infantes se les acercaran y así los exhortó: «Dejen que los niños vengan a mi, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos».( Mateo 19:14)
Los niños de esa barriada marabina, juntos a ancianos y otras personas, que entre todas sumaron más de 120, sintieron la presencia del Trino Padre, al ver manifestado su amor, misericordia y gracia por los más necesitados, comentaron los integrantes del Ministerio Evangelista «Es el Comienzo», quienes agradecieron la ofrenda en dólares para esta obra, por parte de la hermana Liz Lozano y Miguel García, miembros de la Iglesia El Buen Pastor de Seguin, Texas en Usa.
Seguimos en oración por estas familias para que acepten a Jesús como único Salvador, mientras tanto, esta obra de llevar alimentos a esa comunidad descansa en Él porque: Vi que todo lo que hace Dios perdura para siempre; no hay nada que añadirle, nada que quitarle. Y Dios actúa de manera tal que se le respete. (Eclesiastés 3:14).

NAM/Con información de José Andara
