Este domingo, 1 de octubre, la democracia española se enfrenta a su mayor desafío: el referéndum ilegal de secesión convocado en Cataluña por los partidos independentistas, que el Gobierno de la Generalitat pretende celebrar a pesar de la actuación judicial y policial promovida por el Estado.
El día clave llega después de que este sábado miles de personas hayan salido a la calle en toda España en defensa de la unidad territorial. Mientras, la Guardia Civil ha intervenido el Centro de Telecomunicaciones de la Generalitat para evitar el voto telemático.
El presidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sànchez, en una comparecencia ante los medios, ha dicho que un millón de votos en el referéndum ilegal «sería un éxito desbordante».
Ahora mismo, cientos de personas pernoctan en colegios de toda Cataluña para garantizar que este domingo, día del referéndum independentista, no se desalojen y se pueda votar.
Según los datos ofrecidos por la delegación del Gobierno en Cataluña en la mediodía del sábado, de los 1.300 colegios por los que han pasado los Mossos d’Esquadra, 163 estaban ocupados.
Las cifras —no oficiales— de la asociación independentista Escoles Obertes, sin embargo, han elevado a 527 las escuelas ocupadas por grupos de activistas a las 22.20 de este sábado.
NV1 -El País
