jueves 4 de junio de 2026

¡DÉCADA PRODIGIOSA! Sergio Busquets, un trabajador silencioso

13 de septiembre del 2008, después de la derrota contra el Numancia en la primera jornada de la Liga, Pep Guardiola decide meterle mano al equipo,  también pensando en la Liga de Campeones de Europa.  Uno de los cambios más llamativos se originó en la zona de máquinas donde un joven de 20 años reemplazaría a  Yaya Toure como mediocentro posicional por detrás de Xavi Hernández y Seydou Keita en el 4-3-3 del de Sampedor. Aquel partido terminaría en un empate 1-1 y las dudas comenzarían a llover en el entorno del FC Barcelona. Pero, esos primeros baches, terminaron construyendo a un equipo de época donde Sergio Busquets sería un actor principal.

Esa temporada, el Barcelona terminaría levantando todos los trofeos posibles. Arrasó a todos los rivales que enfrentó con una facilidad abismal basada en un alto ritmo de pases y una presión alta tras pérdida que era indescifrable para cualquiera. Esos rasgos, generales dentro de una idea tan compleja, le dieron al equipo de Guardiola la capacidad de dominar los encuentros a placer y sentenciarlos en el resultado en la primera mitad. Aquel equipo, denominado por muchos como el Pep-Team, fue una maravilla comandada por Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Messi tuvo en Busquets la llave para evolucionar y terminar de explotar. El metrónomo que midiera el tiempo y las pulsaciones de una verdadera obra musical.

Busquets, un trabajador silencioso 

Sergi se convirtió en el escudero idóneo de Xavi Hernández y Andrés Iniesta. En el organizador de la presión alta en campo rival para recuperar la pelota y seguir dominando. En el primer pase limpio para colocar en ventajas a los más talentosos con la esférica. Ese trabajador silencioso que siempre jugaba de 10 pero que las cámaras no enfocaban y los reflectores no querían iluminar. Mejor dicho, él se convirtió en el reflector que iluminaba a los mejores y que les daba las facilidades en el rectángulo de juego. El único,  junto a Messi y Piqué, inamovible de los once ideales durante los últimos 10 años. 

Hoy, diez años después de su debut oficial, Busquets sigue siendo la pura verdad en el FC Barcelona. Un jugador que tradujo, junto a los más grandes de la historia del club, una idea de juego que los llevó al olimpo y los transformó en uno de los mejores equipos de la historia. Él, por su parte, se convirtió en la biblia de la posición. Transformó el rol de mediocentro a uno más asociativo y menos rocoso. Más creativo pero sin perder la capacidad de romper juego rival. ‘Busi’, después de 10 años, sigue siendo uno de los mejores del mundo pese a no ser considerado para los premios individuales ni a un once estelar. Él sigue siendo un trabajador silencioso.

Javier Parra Peña

NAM