Venezuela entrará en un año en el que los ciclos económicos internos seguirán contrayéndose en la medida que la economía nacional siga perdiendo capital y fuerza interna de generación de rentas.
Y es que Luis Enrique Gavazut, economista e investigador en Ciencias Sociales, opina que 2020 “no será un año económicamente muy diferente al 2019”.
“Internacionalmente los mercados mundiales continúan deprimidos, la guerra comercial entre Estados Unidos y China continúa agudizándose, los precios de los hidrocarburos no tiene perspectivas a un alza, de hecho la OPEP están planteando la posibilidad de un recorte adicional, es difícil que estas variables internacionales cambien”, subrayó en entrevista enUnión Radio.
Precisamente, ese entorno de contracción e incertidumbre económica mundial hace aun más difícil para Venezuela el acceso a los mercados financieros, pues el capital circulante en los principales organismos financieros del mundo está regulado por Estados Unidos, que mantiene una guerra comercial con China y se cuida de cualquier contraataque que le haga Pekín con su propia moneda en cuanto a aranceles recíprocos y desplazamiento de los mercados latinoamericanos.
Al referirse a Venezuela, el experto considera que el panorama no cambiará debido a las sanciones y «el bloqueo impuesto por Estados Unidos». “No se vislumbra la posibilidad de un aumento significativo de divisas en el mercado cambiario nacional, que ingresen divisas por fuentes de exportación alternativas a la industria petrolera y esto incluye las remesas”.
Sin embargo, a pesar de que el gobierno de Nicolás Maduro mantiene y refuerza a través de su aparato de propaganda refuerza la tesis del bloqueo financiero de EEUU contra Venezuela, su administración sigue movilizando capitales en dólares a nivel interno dentro de la cúpula empresarial, política y militar de su círculo de confianza, ya sea por la venta de oro a Rusia y Turquía o créditos de Moscú y China.
Subrayó que hasta que no ingresen divisas no habrá una mejoría sustancial en los niveles de inflación, el desabastecimiento, el tipo de cambio y el bolívar seguirá devaluándose en la medida que la oferta de divisas no se recupere”.
Ricardo Serrano
