viernes 5 de junio de 2026

¡CRISIS POLÍTICA DE ‘SUMA CERO’! Sucre: «Parece que Estados Unidos decidió conversar con Maduro»

La crisis del país ha entrado en una fase de prolongación indefinida en la que se acentúa el proceso de desgaste y reducción económica-social en todos los sectores de la vida nacional. La involución económica se encuentra totalmente determinada por la magnitud de la crisis política que tiene a los dos polos de poder del país, Nicolás Maduro y Juan Guaidó, enfrentados en su pugna por el poder y el control del Estado venezolano.

El alto impacto de los hechos de golpe institucional, corrupción, persecución y retaliación política por parte del gobierno de Maduro hacia el llamado gobierno interino de Guaidó bloquea cada vez más el camino a un proceso de negociación del conflicto en pro de administrar un sistema de transición económica bajo un acuerdo político reactive al país en todos sus órdenes, dado que todo el sistema-nación está afectado y deteriorado sin precedentes en la historia venezolana.

Y es que a juicio del politólogo Ricardo Sucre, analista y profesor de la UCV, los actores políticos buscan anularse mutuamente, esto en medio de un contexto de fuerte crisis social, económica y humanitaria sin mecanismos que destraben el retroceso nacional.

«Lo nuevo es que la política suma cero es más cruda. En 2019 era más sutil. Habían espacios como Barbados, la Mesa de Diálogo Nacional, pero siento que estamos en un ejercicio de la política muy crudo, en el sentido de que cada actor está jugando a al exterminio del otro», explicó Sucre en una entrevista al medio digital Contrapunto.

Esto implica que bajo el actual escenario, se casi imposible la apertura de un canal político de negociación con mediación diplomática nacional o internacional, lo cual deja entrever que el estatus quo en Venezuela seguirá siendo conflictivo durante al menos el primer semestre de 2020.

«Es una de las tácticas y que está más cercana a la oposición. Tensar la cuerda para ver si se produce la explosión, la crisis o el famoso quiebre que han intentado conseguir. En general la estrategia tiene como premisa “voy a tratar de anularte”. ¿Cómo? Hostigándote, darle un golpe de estado en la AN. No hay ninguna vía política. Ningún sentido de límites políticos. El lenguaje es más polarizado. Hay un ejercicio de no reconocer nada», explicó el analista. 

De esta forma, la estrategia del chavismo se basa en anular cualquier vía interna de la oposición de Guaidó para acceder a un espacio de poder que le permita aplicar medidas políticas con efectos expansivos que obliguen al gobierno de Maduro a negociar.

“Pueden ser unas presidenciales, un cogobierno. Esto apunta a buscar una comunicación para que Maduro acepte unas elecciones en mejores condiciones y por supuesto ponen las presidenciales sobre la mesa. Cuando veo a Pompeo siento que si ellos perciben que unas parlamentarias lo llevan a algo, comprarían la idea. Maduro dice que Pompeo es fantasía, pero siento que esas conversaciones ya se están dando. Maduro ha estado buscando ese contacto”, sentencia Ricardo Sucre sobre la posible solución política a la crisis del país.

Bajo este argumento, unas elecciones parlamentarias en condiciones de transparencia y con un sistema electoral equilibrado no amañado por el Gobierno bajo su sistema de control político-social, podría ratificar la mayoría de la oposición en el Parlamento y motivar a EEUU a usar ese poder del Estado venezolano como mecanismo de instauración de lo que Sucre llama un co-gobierno, es decir, un hipotético gobierno de coalición o transición entre el chavismo y la oposición para administrar un programa de recuperación económica nacional.

Ricardo Serrano