La deuda externa de Venezuela es una burbuja que podría estar a punto de explotar. Los títulos de deuda pública emitidos por el gobierno venezolano ya no tienen credibilidad ni rentabilidad en el mercado debido a su alto riesgo crediticio por las sanciones financieras de EEUU, lo cual ha desplomado el valor de los capitales venezolanos en el sistema financiero global.
Y es que un fondo de inversión en Londres (Inglaterra, Reino Unido) anunció este jueves su intención y propuesta de comprar a precios de remate bonos de la deuda venezolana que en los últimos dos años mantiene en default el gobierno de Nicolás Maduro, dijeron tres fuentes conocedoras de la oferta, según reseñó hoy la agencia Reuters, que tuvo acceso a esas fuentes del sector financiero.
El fondo privado MCAHoldCo Ltd contrató a un banco alemán para gestionar la oferta de adquirir títulos de Venezuela y su principal compañía estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), agregaron las fuentes. Sin embargo, esa movida podría convertirse en otro foco de endeudamiento para el país, además de que serán financiados a un precio tan bajo que no cubriría los requerimientos financieros de Venezuela, que está urgida de capitales externos para reanimar su economía y su aparato industrial hoy contraído y recesión continua por las políticas económicas regresivas del gobierno de Maduro en los últimos años.
La propuesta, de acuerdo a un documento visto por Reuters, es pagar 10,5% del valor de los títulos emitidos por la República y 6,5% por los bonos de Pdvsa a tenedores que desde 2017 no logran cobrarle al gobierno los pagos de intereses y capital de esos papeles. La deuda externa venezolana asciende a los 160.000 millones de dólares como total entre capital e intereses. Actualmente, ese compromiso es casi imposible de honrar por parte del Estado venezolano sin una reestructuración, pues la nación se encuentra en sequía absoluta de recursos en reservas, fondos nacionales externos y activos para saldar la deuda y pagar importaciones, pues los desvíos de fondos ejecutados por el Gobierno en los monopolios enquistados dentro del Estado, aunado a las sanciones de EEUU, desfalcaron a la nación.
La mayoría de los títulos venezolanos cotizan a un precio de entre 15% y 9% en los mercados de Wall Street, al tiempo que Venezuela acumula una deuda de cerca de 20.000 millones de dólares con los bonistas por los más de dos años de impago.
“La oferta que están haciendo está muy por debajo del mercado”, dijo una de las fuentes. La propuesta de comprar a estos precios este tipo de papeles vence el 16 de marzo, indica el documento.
Ricardo Serrano
