El exvicepresidente de Estados Unidos y candidato presidencial demócrata, Joe Biden, comenzó este martes el día de las elecciones con una visita a la tumba de su hijo Beau, quien murió a los 46 años, debido a un tumor cerebral.
En una fría mañana, Biden y su esposa, Jill, hicieron también una parada en la iglesia de Saint Joseph, en el valle de Brandywine, la iglesia a la que suele asistir a misa los domingos cuando se encuentra en su casa de Wilmington (Delaware).
A la pareja la acompañaban sus nietas Finnegan y Natalie.
Después una breve visita a la iglesia, los cuatro caminaron hasta la tumba de Beau Biden, que se encuentra enterrado en el cementerio parroquial.
Beau, era el fiscal general de Delaware y decidió irse de voluntario un año a la guerra de Irak, un hecho que ha marcado a Biden, según recuerda a menudo el candidato presidencial demócrata en sus mítines y entrevistas.
En el cementerio parroquial de la iglesia de Saint Joseph también están enterrados la difunta esposa de Biden, Neilia, y su hija pequeña, Naomi, que fallecieron en un accidente automovilístico en 1972.
NAM/EFE
