
En su cuenta de Twitter, el presidente Juan Manuel Santos escribió: «Para que haya una solución negociada en Venezuela es necesario que Maduro desmonte la constituyente».
Además, en una entrevista a ‘RCN Radio’ afirmó: «No es la salida adecuada, lo que se debe de hacer es, primero, un calendario electoral; segundo, se debe respetar la Asamblea Legislativa, que le devuelvan sus poderes, es decir, que se cumpla la Constitución, y dentro de ese espíritu, que se inicie un proceso para la liberación de los presos políticos».

En un comunicado, Donald Trump afirmó: “Estados Unidos no se quedará quieto mientras Venezuela se desmorona. Si el régimen de Maduro impone su asamblea constituyente el 30 de julio, Estados Unidos tomará fuertes y prontas acciones económicas“.

Mariano Rajoy, presidente de España, y Paolo Gentiloni, primer ministro italiano, afirmaron sentirse «horrorizados» por la «situación dramática» por la que atraviesa Venezuela y pidieron que Nicolás Maduro “reconsidere” la constituyente, pues esta “divide al país”.
Aparte de ello, aseguran que a la «escalada de violencia» se le suma el hecho de que «ya no se encuentran bienes de primera necesidad ni medicamentos» y que «el enfrentamiento político parece haber cerrado cualquier puerta al amplio acuerdo nacional».

Según un artículo publicado por el diario español ‘El Mundo’ y reseñado por AFP, Mariano Rajoy y Paolo Gentiloni «hacen un enérgico llamamiento al Gobierno venezolano para que reconsidere su decisión de convocar a una asamblea constituyente», ya que la actual Constitución «prevé mecanismos útiles» para salir de la crisis.

El gobierno de Michel Temer afirmó en días pasados que el plan para convocar a una asamblea constituyente es “un golpe de Estado”. También aseguró que “las reglas de la Constituyente «violan el derecho al sufragio universal y al propio principio de soberanía popular» y que su fin es cambiar las reglas políticas a conveniencia de Maduro.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, afirmó en una entrevista a la revista estadounidense ‘Time’ que “la violencia en Venezuela debe terminar, la ley debe ser seguida y los prisioneros políticos deben ser liberados”. Además, aseguró que el poder constitucional de la Asamblea Nacional «debe ser restaurado» y destacó la necesidad de confeccionar un cronograma electoral.

Según EFE, aunque el gobierno argentino de Mauricio Macri celebra la consulta realizada el domingo en Venezuela, también espera que Maduro reconozca “la necesidad de un diálogo político genuino y fructífero con la oposición, que asegure la restauración del orden democrático e institucional y la plena vigencia del respeto a los derechos humanos».

El jefe de Estado de Panamá, Juan Carlos Varela, pidió suspender la convocatoria a la constituyente
para lograr la «paz» en Venezuela. Panamá hizo un llamado «al más estricto respeto de los principios democráticos y a anteponer el bienestar del pueblo para detener la violencia en el país».

El gobierno de Enrique Peña Nieto también se ha pronunciado al respecto. La secretaría de Relaciones Exteriores mexicana manifestó su “grave preocupación” por el llamado de Maduro a convocar una asamblea nacional, con el fin de redactar una nueva Constitución. Para el presidente Nieto, la iniciativa de Maduro “profundiza el clima de desconfianza y la crisis política que prevalece en el país”.
