• ¡CONTRACORRIENTE! Francia se prepara para endurecer restricciones en zonas de alta incidencia

    Francia, a contracorriente con algunos países europeos que están levantando restricciones por el descenso de los casos de covid, se prepara para aumentarlas en los territorios con mayor incidencia ante una dinámica ascendente de contagios en los últimos días.

    El primer ministro francés, Jean Castex, puso hoy 20 departamentos en los que vive en torno al 40 % de la población del país en lo que llamó una «vigilancia reforzada» y que prevé aplicar confinamientos domiciliarios los fines de semana a partir del 6 de marzo.

    Castex indicó que si la situación empeora en los próximos días, se tomarán «caso por caso» medidas como las que ya se han anunciado para las áreas urbanas de Niza o de Dunkerque, donde el confinamiento domiciliario de fin de semana estará en vigor desde el 27 de febrero.

    Esos 20 departamentos, que incluyen los de la región de París, pero también los de algunas de las grandes urbes francesas como Niza, Marsella, Lille, Metz o Tolón, se caracterizan por una tasa de incidencia superior a los 250 casos de covid por 100.000 habitantes en siete días, más del 50 % de los casos con nuevas variantes, y un alto nivel de ocupación de los hospitales.

    El Ayuntamiento de París, por su parte, pidió que se instaure en la ciudad un confinamiento de tres semanas porque las medidas actuales no son efectivas para hacer bajar los contagios.

    SE DESCARTA RELAJAR LAS RESTRICCIONES

    El primer ministro insistió en que la evolución global en Francia, pero también en Europa «no nos permite por ahora medidas de relajamiento» como pedían responsables políticos en ciertas regiones con pocos contagios.

    La razón -dijo- es que «la situación sanitaria de nuestro país ha empeorado en los últimos días» y la prueba es que el miércoles se notificaron más de 31.500 contagios en un día, una cifra que no se registraba desde noviembre.

    Las cifras de contagios se redujeron hoy a 25.403, con 261 muertos en los hospitales que elevan el número de fallecimientos a 85.582 desde el comienzo de la epidemia.

    Hay que tener en cuenta que desde enero Francia ha sido uno de los países de Europa occidental con menor incidencia del coronavirus, después de un segundo confinamiento en noviembre y la primera mitad de diciembre, al término del cual han seguido cerrados todos los espacios de vida social, como bares, restaurantes, cines, teatros, salas de espectáculos, museos o gimnasios.

    Además, todo el país está sometido a un toque de queda de doce horas diarias -entre las seis de la tarde y las seis de la mañana-.

    La prioridad para el Gobierno, como lo ha sido en las últimas semanas, es retrasar todo lo posible la eventualidad de un nuevo confinamiento porque eso ha permitido que la actividad económica no se hundiera.

    La otra gran prioridad es mantener abiertas las escuelas, a diferencia de lo que ha ocurrido, por ejemplo, en el Reino Unido o Alemania.

    LAS VACUNAS, MOTIVO DE ESPERANZA

    Frente a los mensajes de vigilancia por el empeoramiento de las cifras epidémicas, el primer ministro quiso dar también razones de esperanza para finales de primavera, cuando dijo que los grupos vulnerables estarán ya vacunados y eso permitirá «reducir los efectos de la epidemia para el conjunto de la población».

    A finales de este mes, Francia habrá administrado más de cuatro millones de vacunas a tres millones de personas (en una población de 67 millones)

    Ya han recibido sus dosis el 80 % de las personas que viven en residencias, lo que ha permitido reducir los contagios entre los mayores de 80 años, cuando globalmente están creciendo.

    De aquí a finales de marzo, tendrían que estar vacunados dos tercios de los mayores de 75 años, y a comienzos de abril se empezará con los que tienen entre 65 y 74 años.

    DESPLIEGUE DE NUEVOS TRATAMIENTOS

    Otro elemento de esperanza es la llegada de nuevos tratamientos, sobre todo el interferón, que se está utilizando para personas susceptibles de desarrollar formas graves de la enfermedad, y los anticuerpos monoclonales para los que la autoridad francesa del medicamento ha dado una autorización temporal de utilización.

    El ministro de Sanidad, Olivier Véran, precisó que 83 centros de todo el país van a recibir miles de tratamientos con anticuerpos monoclonales de aquí a mediados de marzo, los primeros fabricados en una planta en la región francesa de Alsacia.

    Castex también se felicitó del despliegue de los test con saliva en los centros escolares, que debe permitir hacer pruebas a 300.000 alumnos por semana, casi tres veces más que hasta ahora.

    NAM/EFE

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