Si has ganado peso o simplemente quieres adelgazar, y te gusta follar, enhorabuena: estás en el lugar indicado. Como sabes, hay ciertas posiciones que requieren más esfuerzo físico que otras. Seguro que en más de una ocasión has tenido agujetas de practicar sexo o has acabado más exhausto que tras haber corrido treinta kilómetros. Pues es hora de que vuelvas a esas sensaciones, porque amigo, esto es un 2×1: no sólo te correrás gustosamente, sino que además perderás peso disfrutando. ¿Qué más se puede pedir?
A continuación, te detallamos cinco posturas para que pierdas esos kilitos de más haciendo el amor, recogidas por ‘Bustle’. Te quejarás…
1) La silla
♦ Cómo hacerlo: él se sienta en la silla y ella, a horcajadas sobre él, mirando de frente o dándole la espalda. Esta postura le da a ella libertad total de movimiento, y acceso total a su clítoris y pezones, que pueden (y deben) ser estimulados por ella misma o por la pareja.
♦ Por qué es un buen entrenamiento: dependiendo de lo alta sea la silla, puedes sentir el trabajo en tus piernas y trasero. Vale la pena por la intimidad y la penetración profunda.
2) Cowgirl inversa
♦ Cómo hacerlo: como vemos en la ilustración, él se tumba boca arriba y ella se pone en sentido contrario. La mujer debe encontrar el equilibrio adecuado entre inclinarse hacia delante y hacia atrás, siempre asegurándose de que su pareja está cómoda.
♦ Por qué es un buen entrenamiento: esta posición es sobre todo buena para ella, ya que trabaja brazos, glúteos y abdominales, y él esta última parte del cuerpo.
3) De pie
♦ Cómo hacerlo: con cuidado, ella debe abrir las piernas y lentamente bajar hasta colocarse en un ángulo de 90 grados. El compañero debe penetrar por la espalda, siempre moviéndose con cuidado. Puede ser sexo anal o vaginal, a gusto del consumidor.
♦ Por qué es buen entrenamiento: si puedes hacer esto por un largo período de tiempo, será más efectivo que una clase de spinning. Asegurado.
4) El cangrejo
♦ Cómo hacerlo: como vemos, ambos se ponen en posición de ‘cangrejo’ y se mueven hacia arriba y abajo.
♦ Por qué es un buen entrenamiento: brazos, abdominales, piernas, glúteos… Esta postura es tan excitante como tonificante. Para llevarla a cabo se necesita mucha flexibilidad, ya que uno está sosteniendo su propio peso en sus brazos.
5) La profunda
♦ Cómo hacerlo: partiendo de la posición de misionero, ella levanta las piernas hasta situarlas sobre los hombros de él. Si ella no tiene mucha flexibilidad, puede subir únicamente una pierna.
♦ Por qué es un buen entrenamiento: esta es otra que pone a prueba tu flexibilidad, pero hay tanta profundidad de penetración que no te molestará cansarte o sudar de más, ya lo verás.
NAM
