Los habitantes de los caseríos ubicados en el kilómetro 40, vía a Perijá, no salen del asombro ante la vejación que mantenía una de las habitantes del sector en contra de su propia hija.
Repudio generó la noticia, tras conocerse como se dieron cuenta del maltrato al que era sometida la menor.
Producto de la debilidad que tenía, la pequeña se desmayó en el colegio Mariano Parra León, ubicado en la vía a Perijá, donde cursa estudios, hecho que motivó a las maestras a verificar que le pasaba la menor, quien presentaba signos de maltrato.
Ante las contantes citaciones a la progenitora, las cuales no fueron atendidas, inmediatamente la denuncia trascendió al Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y funcionarios del Consejo de Protección al Niño, Niña y Adolescente, quienes actuaron de inmediato, e iniciaron la averiguación del caso.
Según los exámenes forenses se evidenció signos de violación y maltrato de sus genitales, y de su cuerpo. «La violaba de diferentes manera, tenía mordiscos en su indefenso cuerpo y daños en sus partes íntimas, por eso no podía ni caminar», contó una vecina.
«Esa mujer es una enferma, tiene que caer todo el peso de la ley, por hacerle daño a un ser indefenso, sin importar que era su hija», agregó la denunciante.
Tras recabar todas las pruebas que la incriminaba, la desalmada madre fue detenida y puesta a la orden de la Fiscalía del Ministerio Público.
NAM/José Andara
