Estados Unidos saludó el viernes que la Cruz Roja vaya a distribuir ayuda humanitaria en Venezuela y ofreció sumar asistencia estadounidense a la iniciativa, pero advirtió que la crisis en el país sudamericano solo se resolverá con el fin del gobierno de Nicolás Maduro.
Elliott Abrams, representante especial de Estados Unidos para Venezuela, celebró en rueda de prensa el anuncio de la Federación Internacional de la Cruz Roja, que según él atiende a pedidos de Juan Guaidó, el jefe parlamentario venezolano que Washington y más de 50 países reconocen como presidente encargado.
«Esto parece una oportunidad real, y creemos que es una respuesta a los esfuerzos que ha estado realizando el presidente interino Guaidó», dijo Abrams.
«Así que es muy bienvenido, esperamos que funcione y, suponiendo que sí, como creemos, a Estados Unidos le complacerá poner algo de nuestra ayuda en este método para llegar al pueblo venezolano», añadió.
La Cruz Roja dijo el viernes en Caracas que comenzará en 15 días a distribuir ayuda humanitaria en Venezuela para 650.000 personas, advirtiendo que no aceptará «injerencias» políticas en medio de la pugna entre Maduro y Guaidó.
Abrams advirtió no obstante que esa ayuda «no va a resolver los problemas que enfrentan los venezolanos».
«El tipo de ayuda que se necesita para una recuperación general de la economía venezolana no puede implementarse hasta que el gobierno democrático reemplace al régimen», enfatizó.
NAM/AFP
