Un grupo de personas preocupado por la situación del oeste de Maracaibo, decidieron llevar alimentos, alegría y amor a los más desposeídos.
Yineska Contreras, líder comunitaria, encabezó a ese batallón de hombres y mujeres, que sumaron esfuerzos cumpliendo todas las medidas de prevención ante el COVID-19, para llevar un plato de comida a las familias del barrio Hato Cardón, ubicado en la parroquia Francisco Eugenio Bustamante.
A pie, con bolsas y en una carretilla trasladaron los jugos y los envases con los alimentos, donde se beneficiaron de esta jornada unas 100 personas, dejando demostrado -una vez más- que cuando se quiere y con amor, todo se puede.








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