La industria del porno debe de ser una de las más grandes que puede haber y trasciende las fronteras en búsqueda de entregar un servicio, para muchos, elemental: el placer sexual. Sin embargo, hay un caso que llama particularmente la atención. Se trata de Ángel, un joven de tan solo 22 años que abandonó sus estudios para convertirse en un actor porno. Y le ha ido increíblemente bien.
Ángel, o mejor conocido dentro de la industria como “Jordi el niño polla” es oriundo de Ciudad Real, España. Con tan solo 22 años, el muchacho tiene contrato con una de las productoras porno más importantes y graba con las mismas actrices que años atrás solo se masturbaba.
El dinero que se gana en el mundo de la pornografía no es poco y quizá eso gatilló a que el joven abandonara sus estudios y se encaminara por esta industria del entretenimiento. Los ingresos que obtiene van desde los 600 a 1,800 dólares, por día. Todos, gracias a un excelente contrato con la conocida productora Brazzers.
“Un día estaba viendo una de las páginas amateur que me gustaban y vi que ofrecían realizar un casting de prueba. Mandé un mail con fotos y me quedé con la boca abierta cuando me llamaron”aseguró el joven actor.
Ángel asistió al casting y, según sus propias palabras, durante las pruebas su pene superaba los 20 centímetros de erección. Esto, sumado a un perfil poco visto en la industria, ayudaron a que el joven entrara en la industria. 24 horas más tarde, ya estaba filmando su primer trío.
Si bien en las imágenes se puede ver cómo el joven besa, toquetea y tiene sexo con decenas de chica, no debemos olvidar que solo es una actuación y Ángel lo tiene claro. Según sus palabras, más de alguna compañera está interesada en él, pero Ángel está comprometido con su novia.
“Yo grabo una escena y me voy a casa con ella. Lo que ocurra después es cosa de los demás”.
Sin lugar a dudas, tomar el camino del porno le ha traído grandes recompensas que jamás hubiera imaginado y que de seguro muchos hombres envidian y quisieran estar en su lugar. Pero de momento, Ángel es el rey de la industria y parece que le queda para rato.
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