Despues de tres días ha sido a la luz pública el nombre de la joven mujer, que murió en el operativo que dio con el lugar donde se encontraba el líder de la resistencia Óscar Alberto Pérez.
Como Lisbeth Andreína Ramírez Mantilla de 30 años de edad y de origen tachirense fue identificada la fémina que perdiera la vida durante el enfrentamiento registrado entre funcionarios policiales y este grupo que permanecía en la clandestinidad, este lunes 15 de enero en El Junquito.
Según reseña el diario tachirense La Nación, la joven era novia de ex guardia nacional, Jairo Lugo, quien perdiera la vida en dicho y tan sonado operativo y que formaba parte del grupo de Óscar pérez.
Los familiares pudieron saber del lugar donde se encontraba la joven por un mensaje de voz a través de WhatsApp que envió a su hermano a las 7:45 de la mañana, cuando se encontraban rodeados por autoridades policiales.
“Alfredo, soy yo, Andreína… aquí nos agarraron con Jairo… Los amo, los amo mucho; dile a mami que me perdone y a mi papá que me perdone por todo. Los amo, perdónenme por favor”, le transmitió con sollozos y en un tono que delataba que no había escapatoria.
Así, en 13 segundos que duró el sollozante mensaje de voz, Alfredo Ramírez, hermanoi de la joven, inmediatamente dedujo, por lo que había visto en las redes sociales, que su hermana menor estaba al igual que su novio en El Junquito, con el resto de «Soldados de Franela», que se encontraban ocultos.
Lisbeth Andreína tenía 30 años. Era egresada en Enfermería del IUGC, estudiaba en Maracaibo el cuarto semestre de Odontología en la Universidad del Zulia (LUZ); vivía con su familia en el Pasaje 4 del sector San Sebastián, barrio Rómulo Gallegos, de San Cristóbal, de donde el martes 9 de enero salió en horas de la tarde del terminal de pasajeros de La Concordia, para supuestamente viajar al Zulia con el propósito de retomar los estudios universitarios, luego de compartir con la familia las fiestas navideñas.
La familia estaba consciente de que la chica tenía una relación amorosa con Lugo. Él vivió varios años en el mismo sector, pero ella aseguraba que tenía meses que no lo veía; lo que desconocían, era que éste pertenecía a ese grupo y vivían ocultos, como fugitivos.
De igual manera desconocían que la tachirense se encontrara embarazada, como se ha difundido por las redes en la que se menciona que Ramírez Mantilla tenía siete meses de embarazo, producto de su relación con Lugo.
Ángel Enrique Ramírez y su esposa, Faride Mantilla, no cesan de llorar, de tratar de juntar las piezas que le den un poco de sentido a la pesadilla que están viviendo.
Ahora, solo se resignan a esperar a que les entreguen el cadáver de “la Flaca”, como la llamaban cariñosamente, para darle cristiana sepultura en San Cristóbal. En ese trámite se encuentra otra hija en Caracas, pues temen que el Gobierno incinere el cuerpo.
Visiblemente afectada por la pérdida de su hija, Faride solo se limitó a pedir que le entreguen el cadáver para darle cristiana sepultura.
“Eso es lo único que queremos ahora, que me la traigan para San Cristóbal, que me entreguen su cadáver, que no lo vayan a cremar, quiero verla por última vez, por favor. Me duele en el alma” expresó con el dolor que solo puede reflejar una madre tras perder a un hijo.
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Lisbeth Andreina Ramirez Mantilla, la única mujer del grupo de
Óscar Pérez, abatida
en operativo en El Junquito: "Díganle a mi familia que los amo mucho. Que me perdonen. Oren por nosotros" pic.twitter.com/9dvMb7TKrG— AlbertoRodNews (@AlbertoRodNews) January 17, 2018
NV1/Con información del Diario La Nación
