Nelson Gil Arellano, de 66 años de edad, jamás pensó que su jornada de trabajo terminaría con su un final fatal , luego que fuese interceptado por azotes cuando caminaba por el Distribuidor Puente Pomona al sur de Maracaibo.
El respetado conductor, proveniente de una familia, cuyos integrantes en su mayoría se dedican al transporte público, en el pasado reciente sobrevivió a una situación similar cuando irregulares pretendieron robarlo cerca de Centro 99 en el sector Los Estanques, pero gracias a la gran presencia de compradores en los alrededores, los desalmados fueron auyentados.
Un familiar relató que Gil Arellano, terminó su faena, entregó el carro, decidió caminar hacia la casa de su madre, María Arellano, quien reside en el barrio Altamira Norte, al lado del Puente de La Pomona, pero los asaltantes le tendieron una emboscada, hubo un forcejeo le dispararon en el hombro derecho, cuya bala atravesó el pulmón, lo llevaron hasta el Hospital General del Sur, donde murió.
