Las ausencias de Claudia Bravo y Alexis Sanchez generaban un mar de dudas en cuanto a como se iba a comportar tácticamente Chile en su debut contra Camerún en la Copa Confederaciones de Rusia. Pero, como ha venido demostrando desde la era de Marcelo Bielsa, «La Roja» es un conjunto consolidado que no depende de los nombres para funcionar y dominar los partidos
Y, la primera parte, fue un claro ejemplo de esa primera consigna. Chile se adueño de la pelota en los primeros compáses y, con la profundidad que los caracteriza, se volcaron con todo en búsqueda de ese primer gol, que rompiera el partido a su favor. Pese a no estar Alexis, Pizzi no retoca el 4-3-3 y mucho menos ese triangulo en el medio con Marcelo Díaz retrasado junto a Aranguiz y Vidal como interiores. Ellos son los que definen como y cuando atacan los chilenos. Pero, ante una defensa camerunesa bien replegada, nunca encontraron los caminos para vulnerar las lineas rivales.
En la segunda mitad, Alexis Sanchez entró en acción y, pese a no estar en plenas condiciones físicas, es el que marca la diferencia en «La Roja».
En el minuto 81, Alexis le sirvió un centro magnífico a Arturo Vidal, que anotó anticipando a los defensas cameruneses. Un gol que rompía cualquier oportunidad de los africanos, que dependían demasiado de la capacidad individual de Aboubakar.
Posteriormente, en una jugada rápida con Alexis por el centro y, donde se adornó de más a la hora de definir, Eduardo Vargas anotó sin complicaciones el 2-0. El árbitro tuvo que ir un momento al VAR para ratificar el gol. 2-0 y Chile acaricia las semifinales.
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