Este domingo Francia celebra la primera ronda de las elecciones legislativas. Los votantes acuden a las urnas para elegir, de entre 7.800 aspirantes, a 577 miembros de la Asamblea Nacional para los próximos cinco años. Los resultados de estos comicios definirán el trabajo del Gobierno del presidente Emmanuel Macron.
La parte continental del territorio francés se divide en 539 distritos electorales, cada uno de los cuales elige un diputado. Otros 27 distritos uninominales son departamentos franceses de ultramar y los 11 restantes están representados por expatriados franceses en el extranjero.
Para ganar en la primera vuelta, un diputado debe lograr más del 50% de los votos en su distrito. Los distritos donde ningún diputado logre superar esta cifra se someterán a una segunda votación, en la que únicamente podrán participar aquellos candidatos que hayan obtenido más de un 12,5% de votos en la primera. El ganador se determinará por mayoría de votos. Este año, la segunda vuelta está prevista para el 18 de junio.
La Asamblea Nacional tiene un papel especial en la vida política de la Quinta República, ya que la candidatura del futuro primer ministro del país dependerá de la cantidad de escaños que obtengan diferentes partidos. Según la Constitución francesa, el jefe de Gobierno es designado por el presidente, pero como el Parlamento tiene derecho a emitir en cualquier un voto de desconfianza contra el Gobierno, el primer ministro siempre representa al partido ganador de las elecciones a la Asamblea Nacional.
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