Al menos ocho muertos ha dejado el paso de la tormenta Harvey en Texas, sureste de Estados Unidos, donde continúan las lluvias y miles de personas esperan ser rescatadas, informaron este lunes las autoridades locales.
Seis de las víctimas mortales pertenecían al condado de Harris, que incluye la ciudad de Houston; una en Rockport, cerca de donde tocó tierra la noche del pasado viernes el huracán en la costa del Golfo de México, y otra en Galvenston.
Las autoridades esperan que la cifra de víctimas suba a medida que se realicen más operaciones de rescate, además, se esperan más lluvias, elevación del nivel de los ríos y crecidas en la zona sobre el Golfo de México.
El gobernador de Texas, George Abbott, advirtió en una rueda de prensa sobre la magnitud de la catástrofe y subrayó: » Hay aceptar una realidad. Estamos todavía comenzando el proceso de respuesta a esta tormenta».
La Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés), estimó que más de 450.000 personas necesitarán asistencia para recuperarse de los daños del huracán y que la ayuda del Gobierno nacional se requerirá durante años.
El presidente Donald Trump advirtió este lunes que recuperarse de los estragos causados por Harvey será un «largo y difícil camino».
Harvey tocó la costa de Texas la noche del viernes y fue calificado como huracán en categoría 4, en la escala de 5 de Saffir-Simpson según la velocidad de sus vientos. El sábado se degradó a tormenta y hasta ahora es la más poderosa que afecta a ese país en una década.
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