En agosto de este año la conocida «Primerísima» Mirla Castellanos cumple 60 años de carrera artística. Quien nunca la ha tratado personalmente pudiera pensar que con tan larga vida en el mundo del espectáculo, premios, reconocimientos, giras nacionales e internacionales, es o se cree una «diva», pero al primer apretón de manos, un saludo cordial, un beso en la mejilla y un par de disculpas por la tardanza, se cae esa imagen preconcebida.
«No me la creo», dice para explicar que es una persona sencilla y subraya que es una persona que escucha las crísticas de quienes le rodean y sobre todo una artista a la que le duele profundamente lo que pasa en el país y en el seno del movimiento artístico nacional.
¿Qué balance hace de su vida artística, si tuviera la oportunidad de cambiar algo qué sería?
He sido bastante conforme con mi vida, sin tener pausas en esa conformidad, porque he vivido momentos muy buenos. Diría que he tenido dos buenas vidas, la familiar privada y la pública artística. La he vivido bien con los pro y los contra porque yo misma me he labrado mi destino, porque soy una persona que escucho, les hago mucho caso a los que saben más que yo de este negocio que es tan difícil, y creo que allí es donde está el secreto, no creérsela o creer que te lo sabes todo y debes tener a alguien al lado que te saque de esa ilusión.
Soy bastante dócil en esto del trabajo, no soy la típica artista pretensiosa. He sido muy consecuente conmigo misma y he respetado lo que hago, ahora que eso guste o no, mi talento o mi estilo, no puedo controlar eso, si me gusta a mí y me siento satisfecha, entonces está bien. No cambiaría nada, mis primeros años de vida artística fueron muy divinos, muy inocentes, muy de querer hacer las cosas, pero no pensando en triunfar sino porque me escuchaba y me gustaba el tono de mi voz.
¿Cómo está de salud?
Estoy bien, tengo 78 años cumplidos, he tenido buena salud, no tomo, no fumo, no me trasnocho, para otros quizás sea un poco aburrida pero es mi actitud, mi forma de llevar la vida. Tuve un padre y una madre que me enseñaron muchos valores, los he aplicado y me ha ido bien.
¿Logró el equilibrio entre su vida artística y su vida personal?
La crianza de mis hijos – tiene 4 – siempre me costó un poco, ya están grandes, me han dado seis nietos, son una belleza, más bellos que mis hijos (risas). He tenido muchos años viajando, viviendo en hoteles, en un lobby, un night club, un aeropuerto, un teatro, un cine. Los hijos no se abandonan, traté siempre de estar pendiente de ellos cuando estaba fuera y en lo posible de criarlos, sabiendo ellos que tenían una mamá artista, que esto que estoy haciendo yo es un trabajo, que es como manejar una oficina, y me ha ido bien, me han comprendido.
¿Qué valores procuró enseñarles?
La honestidad del ser humano y ser justos, aplicable a todo el concepto de la vida. Ellos están criando muy bien a sus hijos, diría que mejor que yo.
¿Cómo cree que la ven sus hijos?
Me ven como una señora que canta, que hace bien su trabajo según ellos. Mi hija Yolanda a veces me critica, me dice mamá ya basta, salte de esa broma, ya no sigas cantando más, pero es que a mí me gusta y ellos lo saben. A veces me siento mal de salud pero tengo que echar para adelante, pero ahorita me siento muy bien.
¿Le molesta que siempre le pregunten cuándo se retira?
Para eso falta poco. Yo digo, hoy hice un show y me fue bien, no hoy no, grabé un disco y me fue bien, no todavía no, me hicieron unas fotos y salí bien, todavía no, entonces voy poco a poco. Claro, el retiro está más cerca que cuando tenía 30 años de edad y en ese entonces me decían retírate ya (risas) y mira, tengo 59 años cantando y me sigue yendo bien. Debe ser que la gente me quiere mucho y por eso me aceptan como soy.
El día de las madres estuve en Houston, cantando con una filarmónica, me fue de maravilla, me dieron una placa, un diploma, entregado por una representante del alcalde y me declararon ciudadana de esa ciudad, cuando salí la gente se puso de pie a aplaudirme, cantaron conmigo, eché broma con el público, con los músicos y si me preguntas, ¿te retiras después de eso? Yo te digo no, no me quiero retirar. Yo sabré cuándo debo retirarme, así como el destino y Dios me han dicho que puedo estar todavía, habrá un momento en que me dirán mira ya basta. Mi marido quería que yo me retirara desde hace 20 años, me dice no me dejes solo, me haces el desayuno, le digo pues paga y que te lo sirvan (risas), mi gallego ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida, son 43 años de casados.
Lo que pasa es que en Venezuela lamentablemente tenemos un concepto de la edad, y se piensa que una señora ya mayor como yo no tiene por qué estar cantando, debería estar viendo la novela de las nueve y tomándose el chocolatico de la noche, no eso no va conmigo, yo sigo dándole.
¿Cuál cree que es el tipo de público que todavía va a un show de Mirla?
Siempre cuando uno hace un trabajo, unas fotos, da una entrevista, se pone un vestido, sale por televisión, hace un show en vivo, uno siempre quiere estar bien y a mí los aplausos no me engañan, la actitud del público hacia mí siempre ha sido bien bonita, diría que mágico, el público y yo siempre hemos sido un gran matrimonio. He tenido cuatro elementos en mi carrera que siempre voy a agradecer, no importa el orden en que lo diga: la televisión, la radio, la prensa y el público porque necesito de todos y de mí para responder a ellos, eso me ha ayudado mucho, más los asesores. Mi último asesor de hace muchísimos años es Luis Capecchi, yo le hago mucho caso. He tenido muy buenos estilistas, vestuaristas, maquilladores, Renny Ottolina me ayudó mucho, Joaquín Riviera, los esposos que he tenido, gente amiga que me dicen que me encanta lo que estás haciendo y eso ha sido muy bueno, escuchar los comentarios. Y no es que viva pendiente del que dirán, es que yo sé lo que quiero que me digan.
La comunidad Gay, a la que respeto y quiero profundamente siempre va a verme. Cuando van jóvenes les echo broma, les digo qué haces aquí, deberías estar bailando reguetón (risas) y me contestan que fueron a acompañar a su mamá pero que les gustó mucho el espectáculo. Creo que hago un buen trabajo y no soy embotellada ni rara y eso ha gustado ¿no?.
¿Cómo ve la situación actual del movimiento artístico venezolano?
Muy mal, yo diría que desatendido. No en el caso mío, pero hay muchos artistas que la están pasando mal a nivel profesional y a nivel económico, eso me duele mucho y no podemos echarle la culpa al pobre país. Mi marido me dice: no te metas en política, pero yo no estoy hablando de política, la gente sabe lo que está pasando, la luz se va y la gente lo padece. Es un asunto de manejo, de dirección, el Gobierno tiene que ponerse las pilas porque hasta cuándo vamos a aguantar. Yo sufro cuando voy al mercado, me da mucha pena ver a un niño en la calle hurgando una basura, si en el momento que yo tengo un dinero y veo que me da chance porque el semáforo no ha cambiado, yo saco el billetico y se los doy. No es que yo sea muy buena porque estoy diciendo esto o que estoy haciendo un mal porque no se le debe estar dando dinero a la gente, pero es que hay que darle algo para que coma, 10 bolívares aquí, 500 allá, algo hace.
Quisiera preguntarle a los que se creen dueños del país, ¿qué te pasa? A ver si tengo alguna respuesta, capaz y me mandan a poner presa por eso, pero me duele mucho mi país, me pone mal (se pone el puño en el pecho y cierra los ojos) Yo trabajo y trabajo y triunfo pero el país trabaja y trabaja pero se queda allí y los artistas no escapamos a eso.Te lo llevo a la parte mercantil, no hay shows, no hay producción, o los hacen pero uno no sabe si la gente va. Yo preparo un espectáculo y me cuesta tanto y a lo mejor la gente me va, pero quizás no, entonces hay un quiebre económico. No estamos bien en ninguna de las áreas, en la artística y en la no artística, nada está bien y un país no puede florecer así. El Gobierno no puede ser dueño del país, tiene que ser un empleado, yo no voté por esto, no es que hay que ponerle alfombra roja, flores en la mano y todo el dinero que tú quieras, el dinero lo debe tener es el pueblo, ¿ y esperamos a un mesías? los mesías somos nosotros. Me duele que ese niño de 16 años (Rufo Chacón) haya perdido sus ojos por el hecho de querer una bombonita de gas para hacer la comida. No sé si me estoy metiendo en terreno prohibido pero no es justo, eso no le puede pasar a ningún venezolano. Protesta y si hiciste algo malo que te hagan un juicio pero que no te torturen ni te maten.
NAM – 2001
