Una asamblea de socios del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) se pronunció a favor de que las mujeres, hasta ahora relegadas al estatuto de «asociadas» de los varones que ostentan el rol de socios activos, sean consideradas también socias activas de la institución centenaria. La posibilidad de que una mujer universitaria pueda inscribirse al club sin depender de que un varón la asocie quedó habilitada.
CUBA, un club con unos 20.000 socios y ocho sedes, reservó históricamente la categoría de socio activo a los varones. Ser universitario -acreditar al menos dos materias aprobadas- es requisito para pertenecer a esa categoría, que a la vez habilita a inscribir a familiares. El club admite sólo diez nuevos socios activos al año. Con la reforma implementada al estatuto, según detalló la Comisión Directiva en las modificaciones propuestas, ese cupo va a mantenerse en diez, pero podrán aspirar a asociarse tanto mujeres como varones.
Según la propuesta que la Comisión Directiva hizo llegar a la asamblea extraordinaria, «aunque CUBA es hoy un ‘club de familias universitarias’ donde las mujeres están definitivamente incorporadas a la práctica de todas las actividades deportivas, sociales y culturales, y en los últimos años se han incorporado a funciones dirigenciales, el Estatuto actual no lo reconoce así». La asamblea determinó que ese reconocimiento fuera finalmente tenido en cuenta. En su propuesta de reforma estatutaria, la Comisión Directiva enfatizó que el hecho de que una mujer no pudiera ser considerada socia activa implicaba menos derechos políticos «exclusivamente por una cuestión de género».
Es que, por ejemplo, de la asamblea que tomó esta decisión sólo podían participar varones que fueran socios vitalicios, previtalicios o activos con al menos dos años de antigüedad. Y de las elecciones para conformar la Comisión Directiva participaron siempre sólo varones.
Esperemos que no vengan muchos dinosaurios. Tienen la piel gruesa, resisten, pero ojalá hoy sean pocos», decía a Clarín Lisandro García Briones, socio desde 1962 de CUBA, justo antes de entrar a la asamblea en la sede que el club tiene cerca de los Bosques de Palermo. «Hace muchos años que lucho porque las mujeres en CUBA tengan los mismos derechos que los hombres. El club tiene que aggiornarse», contó esta tarde.
Clarín
