Tres famosos blogueros, entre ellos el aventurero Ryker Gamble , murieron mientras se hacían una selfie en las famosas cataratas Shannon Falls, de Canadá.
Subida en lo más alto de este complejo de piscinas naturales, Megan Scraper, la novia de Gamble y miembro también del grupo de viajeros que alimentan las historias del sitio de Youtube High on Life SundayFundayz con casi un millón de seguidores, intentaba hacerse una foto, pero al estar en el borde de la cornisa y poner atención a su teléfono se resbaló entre los peñascos.
Aunque Ryker Gamble y Alexey Lyakh quienes presenciaron la escena intentaron salvarla, los dos terminaron también por caer y ser también arrasados por la corriente que los hizo caer 30 metros. Los organismos de rescate intentaron salvarlos con vida, pero este viernes confirmaron que los tres jóvenes habían fallecido.
El incidente solo se suma a una cadena cada vez más creciente de casos de personas que mueren en búsqueda de una foto memorable.
Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Carnegie Mellon, en Pittsburgh, Estados Unidos, en 2014 la muerte de personas tratando de tomarse una foto alcanzó el alarmante número de 15, aunque sería solo el comienzo. Para 2015 el número ascendió a 39 y en 2016 superó las 70.
Esta fatal tendencia ha registrado muertes absurdas como la de la de dos hombres que en los Montes Urales que posaban para una foto jalando el broche de una granada y murieron tras estallarla por error. O la de el universitario que pretendía autorretratarse colgado de un puente en Moscú y cayó en su alocada pretensión.
Un turista japonés de 66 años falleció y su compañero de viaje resultó lesionado al caer ambos por unas escaleras cuando intentaban tomarse una fotografía en el famoso Taj Mahal, en India.
Autoridades locales incluso han tenido que adoptar medidas de seguridad en espacios públicos, como en el parque nacional de Yellowstone, donde se emitió una advertencia luego de cinco incidentes separados de selfies por cornadas de bisontes.
En Australia, por su parte, una roca grande que parece pastel de bodas debió ser cercada porque demasiadas personas subían a ella para tomar una autofoto que impresionara a sus amigos en las redes sociales aumentando los riegos de posibles accidentes.
#Shannon Falls — this is the pool area the three hikers were swimming in. And the second picture is where they fell down. While it doesn't look all that dangerous in pictures — in person it does. Rocks are extremely slippery too. pic.twitter.com/rVRPHP8V7U
— Anita Bathe (@anitabathe) 6 de julio de 2018
Who wants to explore Iceland?! #tisiceland @rvksightseeing #mystopover pic.twitter.com/REcP8zRZ4h
— High On Life™ (@sundayfundayz) 11 de noviembre de 2017
