Una mujer que administraba una guardería infantil en Bond (Oregón, Estados Unidos) fue sentenciada este viernes a 21 años de prisión tras ser encontrada culpable de haber drogado a los niños que tenía a su cargo para ausentarse del lugar de trabajo y poder asistir al gimnasio y a sesiones de bronceado, informa The Oregonian
La condenada, de nombre January Neatherlin, se declaró culpable de once cargos de maltrato criminal en primer grado, así como de asalto en tercer grado.
La mujer, quien actualmente tiene 32 años, operó de manera ilegal durante aproximadamente cuatro años la guardería Little Giggles (‘Pequeñas risitas’, en inglés) y además mintió a los padres de los infantes afirmando que tenía licencia de enfermera.
De esta manera, se descubrió que la mujer administraba melatonina a siete menores para inducirles el sueño entre las 11 y las 14 horas, al mismo tiempo que les decía a los padres que no retiraran a sus hijos en ese horario para no interrumpir la ‘siesta’ de los pequeños.
NAM/RT
